Derechos laborales: reconocer a quienes sostienen la actividad productiva

Columna de opinión de Jorge Sanén, diputado de la Cuarta Transformación

Cancún no se mueve solo. Detrás de cada hotel que recibe visitantes, de cada restaurante que abre sus puertas, de cada comercio que atiende a sus clientes y de cada servicio que mantiene activa nuestra ciudad, hay mujeres y hombres que todos los días ponen su esfuerzo, su tiempo y su talento para sacar adelante a sus familias.

Por eso, cuando hablamos del desarrollo económico de Quintana Roo, también tenemos que hablar de quienes hacen posible ese desarrollo: las trabajadoras y los trabajadores. Cancún es uno de los principales motores económicos del sureste mexicano y gran parte de esa fortaleza tiene su origen en la capacidad y dedicación de su gente. El turismo, el comercio, los servicios, la construcción y muchas otras actividades dependen diariamente de miles de personas que cumplen una función indispensable para que nuestra economía siga avanzando.

Reconocer ese esfuerzo significa entender que el crecimiento económico debe estar acompañado por el respeto a los derechos laborales. Un empleo no representa únicamente un ingreso; representa la posibilidad de construir un proyecto de vida, sostener a una familia y mirar hacia adelante con mayores oportunidades.

Desde la Cuarta Transformación hemos colocado en el centro de la discusión pública la dignidad de quienes viven de su trabajo. Se trata de avanzar hacia una economía en la que el crecimiento no se mida solamente por sus cifras, sino también por las condiciones en las que trabajan las personas que hacen posible ese crecimiento.

En una ciudad como Cancún, este desafío adquiere una dimensión especial. Nuestra actividad turística genera miles de empleos y oportunidades, pero también exige seguir trabajando para que quienes participan en ella cuenten con condiciones laborales justas, respeto a sus derechos y posibilidades de crecimiento.

Como diputado local y coordinador del Grupo Legislativo de Morena, considero que desde el Congreso debemos seguir impulsando condiciones que acompañen el desarrollo económico de Quintana Roo y que permitan fortalecer una cultura de respeto a los derechos de las y los trabajadores.

También debemos reconocer el papel de quienes emprenden, generan empleos y sostienen pequeñas y medianas empresas. Defender los derechos laborales y fortalecer la actividad productiva no son objetivos contrarios. Por el contrario, una economía sólida necesita trabajadores protegidos y empresas capaces de crecer dentro de un marco de responsabilidad y legalidad.

El talento de nuestra gente es uno de los mayores activos que tiene Quintana Roo. Por eso también debemos apostar por la capacitación, la profesionalización y el acceso a nuevas oportunidades que permitan que las y los trabajadores puedan mejorar sus condiciones y participar en los sectores que marcarán la economía del futuro. La transformación económica debe tener rostro humano.

No podemos hablar de un Cancún competitivo sin hablar de quienes todos los días hacen posible que nuestra ciudad funcione. No podemos hablar de crecimiento turístico sin reconocer a quienes reciben, atienden y acompañan a millones de visitantes. Y no podemos hablar del desarrollo de Quintana Roo sin reconocer el valor del trabajo.

Porque detrás de cada habitación preparada, cada mesa servida, cada mercancía entregada y cada servicio realizado hay una historia de esfuerzo. Reconocer los derechos laborales es reconocer a quienes sostienen la actividad productiva y entender que el verdadero desarrollo de Quintana Roo comienza también con la dignidad de su gente trabajadora.

Compártelo
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

También te puede interesar