Jorge Sanén Cervantes vuelve a ocupar una de las posiciones con mayor capacidad de conducción dentro del Congreso de Quintana Roo. Desde el 3 de septiembre preside nuevamente la Junta de Gobierno y Coordinación Política (JUGOCOPO), órgano que interviene en la agenda legislativa, el presupuesto interno, las comisiones y los acuerdos entre bancadas.
El relevo estaba previsto desde el inicio de la XVIII Legislatura: Morena ocuparía la Presidencia de la Junta durante el primer y tercer año, mientras el PVEM lo haría durante el segundo. Sanén ya encabezó este órgano en 2024; Renán Sánchez Tajonar concluyó ahora el segundo año.
Pero presidir la JUGOCOPO no equivale a tener control individual sobre el Congreso. Su poder es amplio para coordinar y ejecutar; las decisiones sustantivas pertenecen a un órgano colegiado.
Sanén puede convocar, coordinar y representar al Congreso
La Ley Orgánica del Poder Legislativo de Quintana Roo otorga a la Presidencia de la JUGOCOPO atribuciones concretas. Sanén puede convocar las sesiones de la Junta, coordinar sus funciones, ejecutar los acuerdos aprobados y representar jurídicamente al Poder Legislativo frente a autoridades federales, estatales y municipales. También conduce la relación institucional con otros poderes y ayuntamientos.
Tiene además una posición importante en la estructura administrativa. Puede formular propuestas para determinados nombramientos internos y expedir los nombramientos de titulares de secretarías, subsecretarías, direcciones, unidades, institutos y coordinaciones cuando previamente corresponda la decisión de la Junta.
En materia financiera, la Presidencia administra el presupuesto del Congreso, tomando en cuenta las opiniones de los demás integrantes de la JUGOCOPO y reportando el avance de la gestión financiera.

La agenda y el presupuesto no dependen únicamente de Sanén
El peso político del cargo aparece especialmente antes de que los asuntos lleguen al Pleno. La Junta puede impulsar acuerdos sobre iniciativas, proponer cómo se integran las comisiones ordinarias, plantear el programa legislativo de cada periodo y definir prioridades dentro de los asuntos pendientes. También propone el proyecto anual de Presupuesto de Egresos del Poder Legislativo y vigila su ejercicio.
Sin embargo, esas facultades corresponden a la JUGOCOPO como órgano, no exclusivamente a quien la preside.
La ley establece que funciona colegiadamente y que las coordinaciones de los grupos parlamentarios deciden mediante voto ponderado: cada coordinador representa tantos votos como diputados tenga su bancada. Las representaciones legislativas, independientes y diputados sin partido participan con voz, pero sin voto bajo ese mecanismo.
Esto coloca a Sanén en una posición de negociación y conducción considerable, pero obliga a construir acuerdos para sacar adelante decisiones de la Junta.
JUGOCOPO y Mesa Directiva reparten funciones distintas
El nuevo año legislativo también comenzó con Lilia Inés Mis Martínez como presidenta de la Mesa Directiva. No existe contradicción entre ambos cargos: dirigen espacios diferentes.
La Mesa Directiva conduce las sesiones del Pleno y debe preservar el orden y la legalidad de los trabajos parlamentarios. La JUGOCOPO, en cambio, opera como centro de coordinación política, administrativa y de construcción de acuerdos. La propia ley impide que una persona que coordina un grupo legislativo presida simultáneamente la Mesa Directiva.
Ahí está la dimensión real del regreso de Jorge Sanén a la JUGOCOPO: no recibe un voto personal capaz de sustituir al Congreso, pero sí ocupa la posición desde la que se convocan negociaciones, se ejecutan acuerdos, se administra presupuesto interno y se articulan buena parte de las decisiones que después llegan al Pleno.




