La reforma electoral de Quintana Roo puede resumirse en un movimiento pequeño con consecuencias personales concretas: las candidaturas derrotadas a las presidencias municipales ya no encabezarían automáticamente la asignación de regidurías de representación proporcional.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación tiene programado revisar el lunes 24 de agosto la acción de inconstitucionalidad 72/2026, promovida contra el artículo 383. El proyecto de la ministra Yasmín Esquivel Mossa propone validar la modificación, aunque todavía debe ser discutido y votado por el Pleno.
La reforma cambia personas, no espacios políticos
Antes de la reforma, cuando un partido obtenía regidurías de representación proporcional, la primera se entregaba a quien había encabezado su planilla para la presidencia municipal. La nueva redacción ordena comenzar con la primera persona registrada específicamente en la lista de candidaturas a regidurías.
La modificación no cambia la fórmula, el número de espacios ni los porcentajes necesarios. En 2024, el IEQROO asignó 42 regidurías de representación proporcional en los once ayuntamientos. Bajo la nueva regla, esas posiciones seguirían distribuyéndose entre las fuerzas políticas conforme a su votación; lo que cambiaría sería el nombre de quienes las ocupan.
El monitoreo del 22 de agosto propuso aplicar la reforma a los resultados definitivos de 2024 para convertir una disposición jurídica en consecuencias municipales identificables.
Diecisiete excandidaturas perderían el acceso automático
La comparación entre las candidaturas a las presidencias municipales y la integración definitiva de los cabildos permite identificar 17 personas derrotadas que entraron como regidoras o regidores de representación proporcional en 2024. Con la norma vigente, ya no ocuparían el primer lugar únicamente por haber encabezado una planilla.
En Benito Juárez serían Jorge Rodríguez Méndez y Jesús de los Ángeles Pool Moo. En Cozumel, Pedro Joaquín Delbouis y Roberto Alan Marín Flores. En Isla Mujeres, Dancey Geisler Fernández Loria y Humberto Horacio Lara González.

En Othón P. Blanco, el cambio alcanzaría a Lidia Esther Rojas Fabro y Germán de Francisco González González. Bacalar registraría el mayor movimiento: Tania Casa Madrid Alfaro, María Cristina Coronado Cruz y Manuel de Jesús Ciau Náhuat ya no tendrían entrada automática.
La lista se completa con María Luisa Poot Ek, en Felipe Carrillo Puerto; José Francisco Puc Cen, en José María Morelos; Aurora Concepción Pool Cauich, en Lázaro Cárdenas; Roxana Lili Campos Miranda, en Solidaridad; Jorge Alberto Portilla Mánica, en Tulum, y María Fernanda Alvear Palacios, en Puerto Morelos.
Los partidos conservarían sus regidurías
La reforma no borraría a la oposición de los cabildos. Cada partido o coalición conservaría el número de posiciones obtenido mediante la fórmula electoral, pero las constancias comenzarían a entregarse desde la lista específica de regidurías.
El nombre exacto de las personas que reemplazarían a esas 17 candidaturas dependería del orden registrado por cada fuerza política, así como de los ajustes de paridad y acciones afirmativas. Por ello, una reconstrucción completa requiere cruzar los resultados con las planillas originales inscritas ante el IEQROO.
La Sala Superior del Tribunal Electoral ya opinó que el artículo es constitucional porque los estados pueden definir el orden de asignación. El proyecto de la Corte coincide y sostiene que una regiduría proporcional no constituye un derecho personal de quien perdió la presidencia municipal.
El cambio no altera quién ganó cada municipio ni cuántas regidurías recibe cada partido. Modifica una práctica política muy concreta: en 2027, perder una elección municipal ya no garantizaría un asiento dentro del Cabildo.





