La regularización de aproximadamente 1,300 lotes requerirá identificar quién ocupa legítimamente cada terreno. Cuando dos personas reclamen el mismo predio, pesarán la posesión pacífica, la antigüedad y la continuidad de los documentos presentados.
La titulación de San Judas Tadeo no terminará con la donación de las 33 hectáreas al Ayuntamiento de Playa del Carmen. Ese movimiento permitirá ordenar territorialmente la colonia, pero después comenzará una revisión individual capaz de definir quién puede recibir el título de cada uno de los aproximadamente 1,300 lotes.
El Cabildo turnó a comisiones el análisis para subdividir la parcela 186, de alrededor de 77 hectáreas, y posibilitar que el Ejido Playa del Carmen entregue al municipio las 33 hectáreas ocupadas por San Judas Tadeo, además de tres vialidades. En la zona viven cerca de 5 mil personas.
Una vez incorporado el terreno al patrimonio municipal, la Dirección Municipal de Vivienda deberá medir los predios, establecer sus colindancias y relacionar cada espacio físico con la familia que lo habita. Esa etapa permitirá detectar lotes vacíos, ampliaciones, límites superpuestos y, especialmente, casos donde dos personas presenten documentos sobre la misma superficie.
La donación del terreno no reconoce automáticamente a cada ocupante
La regularización territorial incluye la legitimación de la posesión y la entrega de escrituras a posesionarios legítimos. Por ello, habitar un predio, haberlo pagado o mostrar una cesión privada no garantiza por sí solo la titulación si existe otro expediente con derechos contrapuestos.
El levantamiento técnico será fundamental. Cada lote deberá contar con una ubicación precisa, superficie, medidas y colindancias. Cuando los documentos presentados no coincidan con la ocupación física, será necesario determinar si se trata de diferencias de medición, cambios realizados con el paso del tiempo o una superposición entre terrenos.
El anuncio municipal disponible describe esta fase de medición y delimitación, pero todavía no publica un protocolo específico para reclamaciones duplicadas, ni una lista definitiva de documentos que serán aceptados en San Judas Tadeo.
¿Qué pasará si dos personas reclaman el mismo lote?
La Ley de Asentamientos Humanos de Quintana Roo establece un criterio directo: en los procesos de regularización tendrán preferencia quienes posean el terreno de manera pacífica y de buena fe, considerando también la antigüedad de la posesión. El beneficio solo puede otorgarse una vez y la persona no deberá ser propietaria de otro inmueble dentro del mismo municipio.
Esto significa que la revisión no debería limitarse al documento más reciente. Los expedientes tendrán que mostrar cómo llegó cada persona al lote, desde cuándo lo ocupa y si existe una secuencia coherente entre contratos, cesiones o constancias anteriores.
Como referencia técnica, el Instituto Nacional del Suelo Sustentable exige acreditar el tracto sucesivo de la posesión cuando el vendedor no fue directamente el núcleo agrario: cada transmisión debe estar respaldada por la anterior hasta llegar al documento que originó la posesión. Esa regla federal no sustituye los lineamientos municipales que se establezcan para San Judas Tadeo, pero muestra la importancia de reconstruir la cadena documental del lote.
Los lotes controvertidos podrían seguir una ruta diferente
Cuando la información permita reconocer claramente a un posesionario legítimo, el expediente podrá continuar hacia la titulación. Si las pruebas de dos reclamantes son incompatibles, lo jurídicamente prudente será separar ese lote del resto del proceso mientras se determina quién tiene mejor derecho.
A partir de la legislación estatal, la ruta más consistente sería comparar ambos expedientes, verificar la ocupación física, revisar la antigüedad y buscar una solución administrativa documentada. Cuando el desacuerdo no pueda resolverse por esa vía, la propia ley contempla acciones civiles, administrativas o procedimientos judiciales para que los posesionarios legítimos obtengan títulos con plenos efectos registrales.
La regularización de San Judas Tadeo avanzará en dos velocidades: los lotes sin controversia podrán caminar hacia la certeza documental, mientras que aquellos con doble reclamación necesitarán una revisión más profunda. El resultado no dependerá únicamente de ocupar el terreno, sino de acreditar una posesión legítima, continua y compatible con el nuevo mapa técnico de la colonia.





