Conducir sin seguro obligatorio en Cancún tiene dos consecuencias distintas. La primera es administrativa: una multa de entre 20 y 25 UMA. La segunda puede ser mucho más costosa: si ocurre un accidente, no habrá aseguradora que cubra los daños causados a otras personas o a sus bienes.
El valor diario de la UMA en 2026 es de 117.31 pesos. Por tanto, la sanción prevista en el Reglamento de Tránsito de Benito Juárez equivale actualmente a entre 2 mil 346.20 y 2 mil 932.75 pesos.
La multa no sustituye el pago de los daños
El artículo 157 del Reglamento de Tránsito de Benito Juárez establece que los vehículos particulares y públicos deben contar, como mínimo, con un seguro vigente de responsabilidad civil que ampare daños a terceros en su persona y sus bienes. Incumplir esa obligación genera la multa de 20 a 25 UMA.
Pagar la infracción no libera al conductor de cubrir las consecuencias de un choque. La Ley de Movilidad de Quintana Roo obliga tanto a conductores como a propietarios a responder por los daños y perjuicios causados mediante el vehículo.
El Código Civil estatal también establece responsabilidad por el daño producido mediante mecanismos o aparatos peligrosos por la velocidad que desarrollan. Cuando quien conduce carece de bienes suficientes, la responsabilidad puede alcanzar subsidiariamente al propietario del automóvil.
Eso significa que un golpe contra otro vehículo, una lesión, daños a una fachada o afectaciones al mobiliario urbano pueden convertirse en una deuda directa para el conductor o dueño del automóvil cuando no existe una compañía aseguradora que intervenga.

La cobertura mínima supera los 3.4 millones de pesos
La legislación estatal exige que la póliza cubra al menos 29 mil veces el valor diario de la UMA por daños ocasionados a terceros. Con la UMA vigente en 2026, la suma asegurada mínima equivale a aproximadamente 3 millones 401 mil 990 pesos.
Esa cifra no es el precio anual del seguro. Es el límite mínimo que debe estar disponible para responder por lesiones y daños materiales amparados por la póliza.
La obligación corresponde al propietario del vehículo y aplica a automóviles particulares que circulen en todo Quintana Roo. La cobertura mínima es de responsabilidad civil; no implica que el auto propio quede protegido contra choque, robo, inundación o pérdida total. Esas protecciones pertenecen a planes más amplios.
Un accidente sin acuerdo puede terminar en el depósito vehicular
Cuando un hecho de tránsito produce únicamente daños materiales, las partes pueden llegar a un acuerdo sobre la reparación. Si no existe entendimiento en el lugar, el reglamento municipal ordena seguir el procedimiento que permite asegurar los vehículos y remitirlos al depósito correspondiente.
La remisión no ocurre automáticamente por el simple hecho de carecer de seguro. La infracción específica contempla la multa. El escenario cambia cuando existe un accidente, no hay acuerdo y la autoridad debe asegurar los vehículos mientras se determina la responsabilidad.
Por ello, circular sin póliza puede comenzar con una sanción cercana a 3 mil pesos, pero terminar en pagos por grúa, depósito, reparación de vehículos, atención médica y daños a terceros. El seguro obligatorio funciona como respaldo económico para evitar que un accidente comprometa directamente el patrimonio del conductor y del propietario.





