Vecinos de la Región 103 de Cancún reportaron recibos que pasaron de aproximadamente mil 900 pesos a 6 mil 108 pesos, mientras otra usuaria señaló un cobro superior a 7 mil pesos. Los habitantes reconocieron un uso más intenso del aire acondicionado por las altas temperaturas, pero solicitaron revisar individualmente sus facturaciones.
El primer paso no es comparar cuánto dinero se pagó, sino cuánta electricidad registró la vivienda. El recibo expresa el consumo en kilowatts-hora —kWh—, la unidad que permite saber si realmente aumentó el uso de energía.
Compara kilowatts, no solamente pesos
En el recibo aparecen la lectura anterior y la lectura actual. La diferencia entre ambas debe corresponder al consumo registrado durante el periodo. CFE explica que esa resta permite conocer la energía utilizada entre una toma y otra.
Una familia puede hacer cuatro comparaciones:
- kWh del recibo actual contra el bimestre anterior.
- kWh contra el mismo periodo de 2025, porque el calor cambia el uso del aire acondicionado.
- Número de días facturados en ambos recibos.
- Promedio diario, dividiendo los kWh entre los días incluidos.
Este último cálculo evita comparar periodos de distinta duración. Una vivienda que consumió mil kWh en 60 días utilizó, en promedio, 16.6 kWh diarios. Si el periodo anterior tuvo menos días, el monto total puede confundir aunque el comportamiento diario sea parecido.
El monitoreo del 24 de agosto identificó precisamente esa necesidad: ayudar a las familias de Cancún a comprobar consumo, lectura y medidor antes de atribuir el aumento a una sola causa.
Revisa la tarifa y los bloques de consumo
El recibo también muestra la tarifa doméstica aplicable y el desglose de energía. CFE publica sus cuotas de 2026 y divide el consumo residencial en bloques con precios diferentes. Por ello, un incremento de kWh puede elevar el importe en una proporción mayor cuando una parte de la energía pasa a un nivel de cobro superior.

También conviene revisar:
- Si la tarifa indicada es la misma que en recibos anteriores.
- Si aparece un adeudo previo, ajuste u otro concepto.
- Si la lectura fue tomada directamente o presenta alguna observación.
- Si durante el periodo se instalaron aires acondicionados, refrigeradores, bombas o equipos nuevos.
- Si aumentaron las horas de funcionamiento de aparatos de alto consumo.
Los apagones no deben considerarse automáticamente responsables de una factura elevada. Para establecer cualquier relación se necesita comparar el registro del medidor y la revisión técnica del servicio.
Fotografía el medidor antes de pedir una revisión
El usuario puede comparar el número visible en el medidor con la lectura actual impresa en el recibo. Una fotografía fechada ayuda a documentar cómo evoluciona el registro durante los días siguientes.
El equipo no debe abrirse, alterarse ni manipularse. Cuando la lectura parece incompatible con el consumo habitual, CFE permite solicitar una revisión del funcionamiento del medidor. La empresa advierte que el servicio puede generar un costo cuando el aparato funciona correctamente.
CFE dispone además de un trámite digital de Aclaración de Recibo, para el cual solicita el número de servicio, correo electrónico y descripción del caso. Desde Mi Espacio pueden consultarse recibos, realizar pagos y solicitar la revisión del medidor; el teléfono 071 atiende consultas, aclaraciones y reportes durante todo el año.
Un recibo más caro no confirma por sí mismo un error ni demuestra automáticamente un mayor consumo. La evidencia está en cinco datos: kWh, días facturados, lecturas, tarifa y promedio diario. Con ellos, una familia puede saber si cambió su uso de electricidad o si necesita iniciar una aclaración formal.





