Cada nueva encuesta sobre la presidencia municipal de Cancún presenta un ganador diferente. En una aparece arriba Pablo Bustamante; en otra, Jorge Sanén. Algunas colocan a Marybel Villegas en la pelea y otras intentan mantener con vida a Anahí González.
Pero existe una explicación sencilla: rumbo a 2027, las encuestas también se han convertido en instrumentos de posicionamiento político. Cada grupo presenta la fotografía que más le conviene, con preguntas, universos de competencia y metodologías diferentes.
Por eso resulta imposible tomar una sola medición como sentencia definitiva.
Cuando se observan en conjunto los estudios publicados, el nivel de conocimiento, la aceptación ciudadana, la estructura territorial y, principalmente, los respaldos que verdaderamente participan en las decisiones, el escenario se vuelve mucho más claro:
La candidatura de la alianza Morena-PVEM-PT en Cancún se perfila como una competencia entre Jorge Sanén y Pablo Bustamante.
Los demás nombres están dentro de la conversación. Ellos dos están realmente dentro de la decisión.
Una encuesta coloca a Pablo; otra pone a Sanén
La medición de Poligrama difundida recientemente presenta a Pablo Bustamante con ventaja.
Sin embargo, otros estudios han mostrado un escenario completamente diferente.
Una encuesta realizada en febrero, mediante mil entrevistas, colocó a Jorge Sanén con 30.8% de respaldo y a Pablo Bustamante con 28.9%. La diferencia entre ambos fue inferior a dos puntos, técnicamente una competencia cerrada.
Otra medición publicada en agosto ubicó a Sanén con 29.2% entre los perfiles de Morena en Cancún.
Los resultados cambian según la empresa, la fecha, los nombres incluidos y la forma en que se formula la pregunta. Eso no significa necesariamente que todas las mediciones sean falsas. Significa que ninguna puede utilizarse aisladamente para declarar que la competencia ya terminó.
En la práctica, Sanén y Bustamante llegan al momento previo a las definiciones con niveles competitivos de conocimiento, aceptación y estructura.
La carrera no tiene un líder indiscutible. Tiene dos finalistas.
Jorge Sanén: la continuidad política de Mara Lezama
Jorge Sanén representa algo que va más allá de una aspiración individual.
Es presidente del Consejo Estatal de Morena, diputado local y uno de los perfiles más cercanos al proyecto político de Mara Lezama. Su eventual candidatura significaría que Cancún regresaría directamente al control del núcleo morenista que acompañó la construcción y consolidación del actual gobierno estatal.

Sanén no sería únicamente el candidato de Morena. Representaría la continuidad política de Mara en el municipio donde comenzó su ascenso y desde el cual construyó buena parte de su liderazgo en Quintana Roo.
Su fortaleza se encuentra en tres espacios: el partido, la estructura y el respaldo del grupo que gobierna el estado.
Además, las mediciones que lo colocan al frente demuestran que su nombre ya tiene capacidad de competencia ciudadana. No parte desde una posición marginal ni necesita esperar a que los demás se desgasten. Está dentro del grupo de aspirantes que pueden ganar tanto una interna como una elección constitucional.
Sanén tiene operación territorial, relaciones dentro de Morena y cercanía con personas que tendrán una participación decisiva cuando llegue el momento de seleccionar al candidato.
Pablo Bustamante: la carta del Verde para conservar Cancún
Pablo Bustamante representa el otro gran proyecto dentro de la alianza.
Su candidatura permitiría al Partido Verde mantener el control político que actualmente ejerce en Benito Juárez a través del gobierno de Ana Paty Peralta. Sería una continuidad con nombre propio, una imagen distinta y una plataforma construida desde la administración estatal.

Bustamante ha desarrollado presencia territorial, conocimiento público y relaciones dentro del bloque gobernante. Su paso por la Secretaría de Bienestar le permitió recorrer el estado, construir vínculos y colocar su nombre en sectores sociales importantes.
También cuenta con respaldos poderosos dentro del Verde y con la posibilidad de presentarse como una figura capaz de garantizar estabilidad entre las distintas fuerzas de la alianza.
Por eso no puede entenderse esta competencia solamente como Sanén contra Pablo.
En el fondo, será una negociación entre dos proyectos: el Morena cercano a Mara Lezama frente al Partido Verde que quiere conservar Cancún después de Ana Paty Peralta.
Ambos aspirantes cuentan con números competitivos. Ambos poseen estructura. Ambos tienen relación con figuras que pueden influir en la decisión. Ninguno puede considerarse eliminado y ninguno tiene todavía asegurada la candidatura.
Marybel Villegas: conocida, pero sin el respaldo suficiente
Marybel Villegas seguirá apareciendo en algunas encuestas debido a su alto nivel de conocimiento. Lleva muchos años participando en la política de Quintana Roo y su nombre resulta familiar para una parte considerable del electorado.
Pero una cosa es ser conocida y otra muy distinta tener viabilidad dentro de la alianza.

Marybel enfrenta un desgaste acumulado y fuertes resistencias entre sectores ciudadanos, grupos de Morena y liderazgos del Partido Verde. Su principal problema no es aparecer en una encuesta, sino conseguir el respaldo político necesario para transformar ese porcentaje en candidatura.
Dentro del bloque gobernante no representa la continuidad de Mara ni la del Verde. Tampoco parece tener detrás una estructura dominante capaz de imponerla sobre los otros proyectos.
Puede medir por reconocimiento, pero se encuentra lejos de los centros donde probablemente se tomará la decisión. Por eso su presencia hace más grande la lista, pero no necesariamente más abierta la competencia.
Anahí González y una alianza que podría convertirse en carga
Anahí González cuenta con una posición nacional, trayectoria dentro de Morena y el respaldo electoral obtenido por la fórmula al Senado en 2024. Sin embargo, su futuro político se encuentra estrechamente vinculado al grupo de Rafael Marín.
Esa cercanía pudo ser una fortaleza en otro momento. Ahora comienza a representar un riesgo.

La confrontación de Marín con el proyecto político dominante en Quintana Roo convierte a Anahí en una pieza de un grupo que busca espacios frente a la estructura estatal, no necesariamente dentro de ella.
Si Marín logra fortalecerse en la negociación nacional, Anahí podría ser presentada como una de sus cartas. Pero si termina aislado o derrotado en la disputa por la gubernatura, su sombra podría reducir considerablemente las posibilidades de la senadora.
Anahí pertenece a Morena, pero no controla al Morena que hoy gobierna Quintana Roo. Esa diferencia la coloca detrás de Sanén y Bustamante en la competencia real.
El género: la decisión que puede cambiarlo todo
Todavía existe una variable capaz de alterar por completo el escenario: el género de la candidatura.
La alianza deberá distribuir mujeres y hombres entre los municipios atendiendo las reglas de paridad y los bloques de competitividad. Por eso Cancún no puede analizarse de manera aislada. Las decisiones tomadas en Isla Mujeres, Lázaro Cárdenas, Puerto Morelos, Playa del Carmen y otros ayuntamientos pueden afectar directamente la nominación en Benito Juárez.
Si Cancún corresponde a una mujer, el tablero deberá reconstruirse y podrían aparecer perfiles que todavía no participan abiertamente.
Pero si la candidatura es para un hombre, la competencia quedará prácticamente reducida a dos nombres.
Sanén y Bustamante no solamente son los aspirantes masculinos con mayor viabilidad. Son quienes representan los dos bloques capaces de ganar la candidatura y mantener unida a la alianza durante la elección.
La verdadera batalla por Cancún
Todavía aparecerán más encuestas. Unas colocarán arriba a Pablo Bustamante y otras mostrarán a Jorge Sanén. Cada equipo difundirá los números que fortalezcan su narrativa y cuestionará aquellos que beneficien a su adversario.
Pero la candidatura no se resolverá con una encuesta publicada en redes sociales.
Se resolverá cruzando aceptación, conocimiento, estructura territorial, género, acuerdos nacionales y capacidad para garantizar que Morena y el Verde lleguen unidos a 2027.
En ese terreno, Jorge Sanén y Pablo Bustamante están en condiciones semejantes.
Sanén representa la continuidad directa de Mara Lezama y el fortalecimiento de Morena en Cancún. Bustamante representa la continuidad del Verde y la conservación del proyecto que actualmente gobierna con Ana Paty Peralta.
Marybel Villegas conserva conocimiento, pero enfrenta demasiadas resistencias internas.
Anahí González mantiene presencia, pero su futuro permanece bajo la sombra de Rafael Marín.
Por eso, aunque las fotografías muestren cuatro aspirantes y cada encuesta presente una historia diferente, la batalla verdadera parece haberse cerrado.
Cancún 2027 será Sanén contra Bustamante.
Y la decisión final no revelará solamente quién quiere gobernar el municipio más importante de Quintana Roo.
Revelará quién tiene realmente el poder dentro de la alianza.





