“Cuidar a la gente” ha sido la frase con la que Atenea Gómez Ricalde ha construido su imagen política en Isla Mujeres.
El lema es poderoso porque promete cercanía, protección y sensibilidad. Pero también representa un compromiso que debe ponerse a prueba cuando la ciudadanía denuncia posibles abusos dentro del propio gobierno.
Y ese es precisamente el problema que hoy enfrenta Atenea.
Empresarios han señalado públicamente a funcionarios de primer nivel de su administración por presuntas extorsiones, cobros irregulares, clausuras y presiones relacionadas con permisos municipales. El caso alcanzó tal dimensión que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a los afectados acercarse al Gabinete de Seguridad para presentar sus denuncias.
La gente que Atenea asegura cuidar tuvo que recibir, desde Palacio Nacional, una invitación para buscar protección e investigación fuera del Ayuntamiento de Isla Mujeres.
Esa contradicción debería preocupar al Partido del Trabajo antes de convertir a la alcaldesa en una de sus principales cartas rumbo a 2027.
El PT busca estructura, pero podría encontrar desgaste
El PT quiere recuperar espacios políticos en Quintana Roo, ampliar su presencia municipal y llegar fortalecido a la próxima elección.
Dentro de ese proyecto, una alianza con Atenea Gómez podría parecer atractiva. La presidenta municipal conserva estructura, presencia pública, operadores territoriales y la capacidad política que representa gobernar Isla Mujeres.
Sin embargo, aliarse con Atenea no significa recibir únicamente sus votos o su aparato electoral.
También implica asumir los cuestionamientos que acompañan a su administración.
En política, los aliados comparten fotografías, discursos y candidaturas, pero también comparten costos.
Si el PT decide refugiar su proyecto municipal bajo el nombre de Atenea, tendrá que explicar por qué su gobierno no ha presentado resultados públicos sobre las acusaciones contra algunos de sus funcionarios más poderosos.
También tendrá que responder por qué una administración que presume cercanía no ha podido dar certeza a los sectores que aseguran sentirse presionados desde oficinas municipales.
La gente se queja de quienes deberían cuidarla
Los señalamientos difundidos públicamente apuntan contra Hugo Sánchez Montalvo, secretario general del Ayuntamiento, y William Conrado Alarcón, director general de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Planeación.
Empresarios los acusaron de presuntamente utilizar inspecciones, permisos, multas y clausuras como mecanismos de presión contra determinados negocios.
Uno de los casos incluyó un supuesto cobro que, según la versión empresarial, alcanzaría aproximadamente 20 millones de pesos. El gobierno municipal ha sostenido que existían faltas de permisos y posibles sanciones administrativas.
Las dos versiones deben ser investigadas. Los funcionarios tienen derecho a defenderse y deben ser considerados inocentes mientras una autoridad no determine lo contrario.
Pero aquí el centro del problema es político e institucional: cuando acusaciones de esta gravedad alcanzan a dos funcionarios de primer nivel, la obligación de la presidenta municipal no consiste solamente en defender la imagen de su gobierno. Consiste en investigar, transparentar y ofrecer resultados.
Cuidar a la gente también significa revisar a quienes ejercen el poder en nombre del Ayuntamiento.
Atenea prometió investigar, pero no ha presentado resultados
Después de que el caso adquirió relevancia nacional, el equipo de Atenea Gómez aseguró que se revisaría la actuación de los servidores públicos señalados.
Sin embargo, hasta ahora no se conoce públicamente:
- Si la Contraloría Municipal abrió una investigación formal.
- Si existe un número de expediente.
- Qué procedimientos administrativos están siendo revisados.
- Si los empresarios ya presentaron documentos o testimonios.
- Si los funcionarios señalados fueron llamados a comparecer.
- Qué medidas se adoptaron para evitar conflictos de interés.
- Cuándo se conocerán las conclusiones.
Los dos funcionarios permanecen dentro del gobierno municipal y continúan ejerciendo las facultades de sus cargos.
Su permanencia no demuestra culpabilidad ni acredita por sí misma una irregularidad. Pero sí obliga a Atenea Gómez a explicar cómo garantiza una revisión independiente mientras los señalados conservan posiciones de influencia.
Una investigación no puede existir solamente dentro de un comunicado. Necesita expediente, autoridad responsable, procedimiento, plazos y resultados.
Sheinbaum les pidió acudir al Gabinete de Seguridad
El momento más incómodo para el gobierno municipal ocurrió cuando las denuncias llegaron hasta la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria pidió a los empresarios acercarse al Gabinete de Seguridad y denunciar cualquier posible irregularidad para que los hechos fueran investigados.
El llamado abrió una ruta externa al gobierno de Atenea. Los afectados recibieron desde la Presidencia de México una alternativa para buscar respuestas fuera de Isla Mujeres.
Esto no demuestra que los funcionarios municipales sean responsables de los delitos que se les atribuyen. Pero sí revela la dimensión alcanzada por las acusaciones y la desconfianza que expresaron los denunciantes.
Si un gobierno realmente quiere cuidar a la gente, debería facilitar las investigaciones, entregar la documentación requerida y acompañar a quienes dicen haber sido afectados.
No debería esperar a que el escándalo se apague.
¿Quién cuida a la gente cuando el gobierno es señalado?
Atenea Gómez ha utilizado el cuidado de la gente como una bandera política. Pero ese compromiso no puede limitarse a apoyos sociales, jornadas de atención, eventos públicos o publicaciones en redes sociales.
Cuidar a la gente también significa proteger a empresarios y ciudadanos de cualquier posible abuso de autoridad.
Significa investigar a los colaboradores cercanos.
Significa impedir que las áreas municipales sean utilizadas para presionar, intimidar o beneficiar intereses particulares.
Significa presentar resultados incluso cuando las conclusiones puedan resultar incómodas para el propio gobierno.
Si las actuaciones de Hugo Sánchez Montalvo y William Conrado Alarcón fueron legales, el Ayuntamiento debe demostrarlo con expedientes, permisos, actas, resoluciones y fundamentos jurídicos.
Si existieron irregularidades, Atenea debe informar quiénes participaron y qué sanciones serán aplicadas.
Lo que no puede hacer su gobierno es prometer una revisión y después guardar silencio.
Las tortugas: cuidar también significa asumir responsabilidades
El discurso del cuidado también fue golpeado por la muerte de 45 crías de tortuga marina dentro de un campamento encargado de protegerlas.
El caso provocó indignación y dio lugar a un procedimiento de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para determinar qué ocurrió.
La responsabilidad específica deberá establecerla la autoridad ambiental. No sería correcto afirmar anticipadamente que la alcaldesa cometió una conducta ilegal ni asegurar que existió negligencia sin una resolución.
Pero el gobierno municipal tiene la obligación política de informar quién operaba el campamento, qué protocolos fueron aplicados, qué falló y qué medidas se tomaron para evitar otra muerte de ejemplares.
Durante años, la protección de las tortugas ha sido presentada como uno de los compromisos ambientales de la administración. Por eso, cuando decenas de crías mueren dentro de un espacio de resguardo, la exigencia de transparencia debe ser todavía mayor.
Cuidar no significa únicamente aparecer durante las liberaciones. También significa responder cuando el programa falla.
Una alianza no elimina las preguntas
El PT puede anunciar acuerdos, reorganizar sus grupos y buscar revancha electoral. Lo que no puede hacer es comportarse como si los cuestionamientos alrededor del gobierno de Atenea no existieran.
Antes de entregarle respaldo político, candidaturas o espacios, el partido debería preguntarse:
- ¿Dónde están los resultados de la investigación prometida?
- ¿Por qué los funcionarios señalados continúan en sus cargos?
- ¿El Ayuntamiento colaborará con las investigaciones federales?
- ¿Qué ocurrió dentro del campamento tortuguero?
- ¿Por qué los sectores que dicen sentirse afectados no encontraron respuestas suficientes dentro del municipio?
Estas preguntas acompañarán a cualquier candidatura vinculada con Atenea.
El PT puede creer que está sumando una estructura poderosa, pero podría estar heredando un desgaste que se manifieste con toda su fuerza durante la campaña.
Los aspirantes no necesitan esconderse bajo el nombre de Atenea
Quienes pretendan competir por la presidencia municipal deberán decidir si quieren representar una continuación o una alternativa.
Esto incluye especialmente a las mujeres que buscan levantar la mano en Isla Mujeres. Ninguna necesita quedar reducida a ser la candidata de Atenea, la heredera de Atenea o la pieza elegida por el grupo gobernante.
Pueden construir una propuesta propia y hablarle directamente a una ciudadanía que exige respuestas.
Buscar protección bajo la estructura municipal puede facilitar una candidatura, pero también significa recibir los problemas no resueltos de la administración.
Quien acepte ese respaldo deberá asumir como propias las preguntas que Atenea dejó pendientes.
El lema puede volverse en su contra
Atenea Gómez escogió “cuidar a la gente” como el corazón de su comunicación política. Por eso, esa misma frase será utilizada por la ciudadanía para evaluar su gobierno.
¿Cuidó a los empresarios que denunciaron posibles presiones?
¿Investigó a los funcionarios señalados?
¿Informó con transparencia?
¿Protegió a quienes dijeron sentirse afectados?
¿Explicó la muerte de las tortugas?
¿Permitió una revisión verdaderamente independiente?
La respuesta no puede ser otro comunicado. Tiene que estar respaldada por resultados.
El mayor riesgo para el PT no es que Atenea carezca de estructura. Es que su estructura ya no alcance para cubrir las contradicciones de su gobierno.
Isla Mujeres no está asegurada para nadie
Ningún grupo tiene garantizado el control permanente de Isla Mujeres. La estructura municipal puede movilizar, operar y promover candidaturas, pero no puede borrar el desgaste acumulado.
Si el PT se alía con Atenea sin exigirle respuestas, enviará un mensaje equivocado: que la conveniencia electoral importa más que las denuncias ciudadanas.
Y si los aspirantes aceptan colocarse bajo su protección, llegarán a la campaña cargando señalamientos que no les pertenecían, pero que decidieron heredar.
“Cuidar a la gente” puede seguir siendo el lema de Atenea Gómez. Sin embargo, mientras sean los ciudadanos quienes denuncien, reclamen y busquen ayuda fuera del Ayuntamiento, la frase perderá credibilidad.
El PT debe decidir si quiere construir una alternativa para Isla Mujeres o convertirse en el escudo político de una administración que todavía debe demasiadas explicaciones.
Porque si la gente a la que Atenea promete cuidar ya no se siente cuidada, la alianza podría terminar costándole al PT mucho más de lo que espera: podría costarle Isla Mujeres en 2027.





