El programa encabezado por la gobernadora busca terminar con un rezago de 51 mil cancelaciones; la meta es resolver más de 13 mil casos durante 2026 y generar ahorros de hasta 16 mil pesos por familia.
Pagaron durante 20, 25 y hasta 30 años. Terminaron de cubrir sus créditos, pero sus viviendas todavía aparecían hipotecadas. Habían cumplido con la deuda, aunque la burocracia aún no les permitía decir, con absoluta certeza jurídica, que esas casas eran completamente suyas.
Esa espera comenzó a terminar para las primeras 100 familias de Quintana Roo.
La gobernadora Mara Lezama Espinosa encabezó la primera jornada de cancelación de hipotecas del Infonavit, una estrategia que busca resolver uno de los rezagos patrimoniales más grandes y menos visibles del estado: aproximadamente 51 mil viviendas continúan pendientes de completar este procedimiento.
La entrega representa mucho más que un trámite administrativo. Para cada beneficiario significa cerrar una historia de décadas de pagos, retirar el gravamen de su propiedad y recuperar la libertad de venderla, donarla o dejarla como herencia.
En palabras sencillas: significa que el esfuerzo de toda una vida finalmente queda protegido por la ley.
Mara Lezama convierte un rezago histórico en una solución
Durante años, miles de trabajadores terminaron de pagar sus créditos, pero quedaron detenidos en la última etapa del proceso: cancelar formalmente la hipoteca inscrita en el Registro Público de la Propiedad.
Una persona podía tener su crédito liquidado ante el Infonavit y, aun así, mantener un gravamen sobre su vivienda. El problema no solamente estaba en los expedientes; afectaba directamente la seguridad patrimonial de familias enteras.
Ante esta situación, el gobierno encabezado por Mara Lezama estableció una coordinación con el Infonavit para simplificar los procedimientos, reducir los costos y acelerar la liberación de las propiedades.
La primera entrega de 100 cancelaciones demuestra que el convenio ya comenzó a producir resultados concretos.
No son únicamente 100 documentos. Son 100 familias que, después de décadas de esfuerzo, pueden acreditar plenamente que su vivienda les pertenece.
¿Qué significa cancelar una hipoteca?
Es importante aclararlo: la cancelación de una hipoteca no significa que todas las personas puedan dejar de pagar sus créditos ni que el Gobierno haya eliminado automáticamente cualquier deuda pendiente con el Infonavit.
La estrategia contempla diferentes situaciones.
Por una parte, atiende a trabajadores que ya terminaron de pagar, pero necesitan retirar el gravamen registrado sobre su vivienda. Por otra, existen créditos que pueden acceder a mecanismos de regularización, liquidación o quitas, dependiendo de las condiciones particulares de cada expediente.
Cada caso debe ser revisado individualmente.
De acuerdo con el Infonavit, la liberación de gravamen es el procedimiento mediante el cual se elimina del Registro Público la anotación que identifica una propiedad como garantía de un crédito. Una vez concluido, el propietario puede disponer legalmente del inmueble para venderlo, donarlo o heredarlo.
Pagar la última mensualidad, por tanto, no siempre representa el final del proceso. La historia concluye jurídicamente cuando la hipoteca también desaparece del registro.
Quintana Roo enfrenta 51 mil trámites pendientes
La dimensión del desafío ayuda a comprender la relevancia del programa.
Quintana Roo registra un rezago cercano a 51 mil cancelaciones de hipotecas. Esto significa que miles de trabajadores podrían encontrarse en una situación similar: ya pagaron o están en condiciones de regularizar sus créditos, pero todavía carecen de la documentación necesaria para liberar completamente sus propiedades.
El objetivo anunciado es concretar más de 13 mil cancelaciones durante 2026, con el acompañamiento del Gobierno de Quintana Roo en los diferentes procedimientos administrativos.
Si la meta se cumple, aproximadamente una cuarta parte del rezago podría resolverse en un solo año.
El reto será mantener el ritmo de atención, localizar a los posibles beneficiarios y extender las jornadas a los distintos municipios, especialmente para ayudar a las personas que desconocen que aún tienen pendiente la liberación de su hipoteca.
Ahorros de hasta 16 mil pesos para cada familia

Uno de los mayores obstáculos para concluir este procedimiento era su costo.
La expedición de documentos, las fojas, los derechos registrales y otras gestiones podían representar un gasto aproximado de 16 mil pesos por familia.
A través de la colaboración entre el Gobierno del Estado y el Infonavit, los beneficiarios pueden evitar ese desembolso y completar el trámite sin que la falta de recursos vuelva a detenerlo.
El ahorro tiene un impacto directo. Después de destinar una parte importante de sus ingresos al pago de una casa durante dos o tres décadas, las familias no tendrán que enfrentar un nuevo golpe económico para demostrar que la propiedad finalmente les pertenece.
Ese es uno de los principales alcances de la estrategia encabezada por Mara Lezama: retirar simultáneamente dos barreras, la burocrática y la económica.
Una política que llega directamente al patrimonio
Para muchas familias quintanarroenses, una vivienda es el patrimonio más importante que podrán construir durante toda su vida.
No se trata solamente de paredes, escrituras o mensualidades. Una casa representa estabilidad, seguridad y la posibilidad de dejar algo a los hijos.
Por eso, una hipoteca que permanece registrada después de haberse pagado no es un asunto menor. Puede complicar una venta, detener una herencia, impedir una donación o generar incertidumbre jurídica durante años.
La intervención del Gobierno de Quintana Roo permite que un problema atrapado entre oficinas y documentos se transforme en una solución tangible para los trabajadores.
Mara Lezama colocó el tema en la agenda estatal y lo llevó de la gestión institucional al resultado concreto: las primeras 100 familias ya recibieron la cancelación que esperaron durante años.
¿Qué deben revisar los trabajadores?
Las personas que hayan terminado de pagar un crédito deben ingresar a Mi Cuenta Infonavit y comprobar que su saldo aparezca en ceros dentro de la sección “Saldos y movimientos”.
Posteriormente pueden generar la Carta de Instrucción de Cancelación de Hipoteca, necesaria para comenzar el proceso de liberación del gravamen ante una notaría o el Registro Público de la Propiedad.
La carta es gratuita y tiene una vigencia de 180 días.
También es recomendable revisar si existen pagos realizados en exceso y solicitar su devolución. Si el trabajador continúa laborando, deberá obtener el aviso de suspensión y entregarlo a su patrón para evitar que le sigan descontando el crédito de la nómina.
En los créditos conyugales o contratados mediante Unamos Créditos, la liberación solamente puede comenzar cuando ambos financiamientos estén completamente liquidados.
Todos los procedimientos deben realizarse a través de los canales oficiales del Infonavit. No es necesario entregar dinero a intermediarios o gestores que prometan acelerar el trámite.
Las primeras 100 de miles de historias
La primera jornada representa el comienzo de una operación mucho más grande.
Quedan miles de expedientes por resolver, pero Quintana Roo ya cuenta con una ruta para enfrentarlos: coordinación institucional, reducción de costos y acompañamiento directo a los trabajadores.
El verdadero éxito del programa se medirá por su capacidad para pasar de las primeras 100 cancelaciones a las más de 13 mil proyectadas durante 2026 y, posteriormente, terminar con el rezago de 51 mil casos.
Para las primeras familias beneficiadas, sin embargo, el cambio ya es definitivo.
Después de 20 o 30 años pagando, su vivienda dejó de ser solamente una promesa patrimonial. Hoy tienen un documento que les permite decir, con respaldo legal, tranquilidad y orgullo:
“Esta casa finalmente es mía.”





