Claudia Sheinbaum no llega a Quintana Roo por casualidad. Su visita coloca al Caribe mexicano en una posición central dentro de la agenda nacional, no solo por su peso turístico, sino por todo lo que el estado representa para México: divisas, empleo, conectividad, imagen internacional y desarrollo regional.
Quintana Roo no es únicamente un destino de playa. Es una plataforma económica que sostiene hoteles, aeropuertos, restaurantes, transporte, servicios, inversión y una parte importante de la marca turística del país. Por eso, cuando la conferencia presidencial se mueve a Tulum, el mensaje va más allá del protocolo: el Gobierno Federal reconoce que aquí se cruzan algunas de sus prioridades más sensibles.