La nueva conexión eléctrica submarina entre Playa del Carmen y Cozumel ya tiene responsables: Entia de México, Cables Subterráneos y Zhongtian Technology Submarine Cable integran el consorcio que obtuvo el contrato de 3 mil 563 millones 683 mil 589 pesos para ejecutar Playacar–Chankanaab II.
El calendario contractual fijó el 5 de octubre de 2026 como fecha de inicio de ejecución. La vigencia se extiende hasta el 26 de febrero de 2028, después de que el fallo se emitiera el 15 de septiembre y el contrato fuera firmado el 30 del mismo mes.
No se trata únicamente de tender un cable bajo el mar. El contrato abarca diseño, construcción, equipamiento e instalación de infraestructura de transmisión y distribución eléctrica en Quintana Roo.
Una empresa china especializada en sistemas submarinos
La firma con experiencia directamente vinculada al componente marino es Zhongtian Technology Submarine Cable, perteneciente al grupo chino ZTT.
ZTT se presenta como un grupo tecnológico con operaciones en sistemas submarinos, redes eléctricas, telecomunicaciones y energías renovables, presencia en más de 160 países y una división especializada en cables eléctricos para entornos marinos.
Su filial de cable submarino fabrica sistemas de media y alta tensión, además de cableado compuesto con fibra óptica. La compañía ha desarrollado proyectos de transmisión marina y sistemas de hasta 500 kV en China.
Para Playacar–Chankanaab II, sin embargo, los documentos públicos consultados no desglosan todavía qué trabajos específicos corresponderán individualmente a Zhongtian y cuáles a sus socios mexicanos.
Entia aporta experiencia en transmisión eléctrica
Entia de México se define como una compañía mexicana dedicada a ingeniería y construcción de infraestructura, con especialización en transmisión y distribución eléctrica, además de sistemas ferroviarios y obras civiles.
La empresa confirmó públicamente su adjudicación dentro de Playacar–Chankanaab II y señala que el proyecto se ejecutará bajo un esquema de obra llave en mano a precio alzado.
Ese modelo implica que el consorcio deberá entregar la infraestructura conforme a las especificaciones y alcances establecidos en el contrato, no sólo suministrar materiales.
Cables Subterráneos ya ha trabajado con CFE
La tercera integrante es Cables Subterráneos, S.A. de C.V., compañía mexicana con domicilio registrado en Tlalnepantla, Estado de México.
Documentos de CFE Transmisión muestran contratos anteriores con la empresa para trabajos especializados en infraestructura eléctrica, como el reemplazo de terminales y restablecimiento de enlaces en instalaciones de transmisión.
Su participación ahora ocurre en una obra de escala mucho mayor y con un componente submarino particularmente complejo.
El contrato no asigna públicamente una parte a cada empresa
La información disponible identifica a las tres compañías como adjudicatarias del mismo consorcio, pero no establece públicamente, hasta ahora, una división detallada de responsabilidades del tipo “esta empresa fabricará el cable” o “aquella ejecutará las subestaciones”.
Lo que sí está definido es el alcance global: cuatro subestaciones, dos líneas de transmisión, una línea de distribución y una red subterránea, además de la infraestructura necesaria para cruzar eléctricamente desde Playa del Carmen hacia Cozumel.
La licitación fue de carácter internacional y el proyecto se ejecutará como obra pública financiada. La documentación establece además requisitos de contenido nacional, entre ellos al menos 60% de mano de obra dentro del proyecto.
Así, el nuevo enlace eléctrico será resultado de una alianza entre dos compañías mexicanas y una especialista china en tecnología submarina, bajo un contrato que ya entró en su etapa de ejecución.





