La reducción de la pobreza en Quintana Roo no ocurrió únicamente porque más hogares superaran una línea de ingresos. La medición multidimensional también registró mejoras en los derechos sociales que acompañan la vida cotidiana: agua, drenaje, electricidad, vivienda adecuada, alimentación, salud, seguridad social y educación.
El INEGI calcula la pobreza combinando dos elementos. Una persona se encuentra en pobreza multidimensional cuando tiene ingresos inferiores a la línea establecida y presenta al menos una carencia social. La metodología permite observar por separado seis carencias y saber dónde mejoraron las condiciones entre 2022 y 2024.
En ese periodo, Quintana Roo pasó de 27.0% de su población en pobreza a 17.7%. El Cuarto Informe estatal ha difundido este resultado como 200 mil personas que dejaron esa condición; la comparación directa de los datos de INEGI arroja aproximadamente 177 mil personas entre ambas mediciones.
Servicios básicos de la vivienda tuvieron la mayor caída
El movimiento más amplio ocurrió en la carencia por servicios básicos en la vivienda. En 2022 afectaba al 22.5% de la población de Quintana Roo; para 2024 había descendido al 12.0%.
Son 10.5 puntos porcentuales menos, la mayor reducción de este indicador entre las entidades del país durante ese periodo. La medición considera condiciones relacionadas con acceso al agua, drenaje, electricidad y otros servicios indispensables dentro de la vivienda.
También mejoró la calidad y espacios de la vivienda: pasó de 14.0% a 10.4%. Aquí entran condiciones como hacinamiento, pisos de tierra y materiales inadecuados en techos o muros. INEGI colocó a Quintana Roo entre los estados con la mayor reducción y señaló que el cambio fue estadísticamente significativo.

Salud y seguridad social mejoraron, pero siguen pesando
La carencia por acceso a servicios de salud disminuyó de 32.4% en 2022 a 30.3% en 2024. Esto significa que casi tres de cada diez habitantes todavía aparecían dentro de esa carencia en la medición más reciente.
La seguridad social también avanzó: bajó de aproximadamente 42.4% a 39.5%. Aun con la reducción, continúa siendo la carencia con mayor presencia en Quintana Roo: cerca de 755 mil 600 personas se encontraban en esa condición durante 2024.
Esta dimensión incluye elementos asociados con prestaciones laborales, pensiones y mecanismos de protección social, por lo que su comportamiento no depende exclusivamente de un servicio público específico, sino también de las características del empleo y de la incorporación de las personas a distintos esquemas de protección.
Alimentación también bajó; educación avanzó menos
La carencia por acceso a alimentación nutritiva y de calidad pasó de 15.0% en 2022 a 13.1% en 2024. El dato más reciente equivale a unas 250 mil 500 personas.
El rezago educativo, en cambio, tuvo un movimiento menor: se ubicó alrededor de 16% en 2024, equivalente a unas 306 mil 800 personas.
El descenso de la pobreza en Quintana Roo, entonces, ocurrió acompañado por mejoras en las seis dimensiones sociales, aunque a velocidades distintas. La transformación más marcada estuvo dentro de las viviendas; seguridad social y salud, pese a mejorar, continúan alcanzando a una proporción considerable de habitantes.
Ese desglose permite entender mejor la cifra general: salir estadísticamente de la pobreza multidimensional significa que cambiaron simultáneamente ingresos y condiciones concretas de acceso a derechos, no únicamente que una familia comenzó a recibir más dinero.





