Cuarto lugar y ni un indicador encabezado en la encuesta presentada por Morena. Después vino el grito de “imposición”.
Cuestionar una encuesta es válido. Pretender que el escándalo sustituya el respaldo es otra cosa.
Cuarto lugar y ni un indicador encabezado en la encuesta presentada por Morena. Después vino el grito de “imposición”.
Cuestionar una encuesta es válido. Pretender que el escándalo sustituya el respaldo es otra cosa.