El cambio en el agua que afectó a peces de Puerto Morelos

Peces hallados en la costa de Puerto Morelos.

La temperatura del mar, las mareas y la disponibilidad de oxígeno forman parte de la explicación preliminar sobre la mortandad de peces registrada en Puerto Morelos. El episodio muestra cómo una variación ambiental puede modificar en pocas horas el equilibrio de una laguna arrecifal.

La aparición de peces muertos en la zona de Punta Caracol, en Puerto Morelos, convirtió una alteración invisible del agua en una escena perceptible desde la playa. La mayoría de los ejemplares hallados fueron identificados inicialmente como sardinas y se distribuyeron a lo largo de aproximadamente 200 metros de costa, según los primeros reportes del episodio. 

La explicación preliminar de la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo apunta hacia un fenómeno natural relacionado con cambios en la temperatura oceánica, las mareas y otras condiciones ambientales. El titular de la dependencia, Óscar Rébora Aguilera, informó que la evaluación realizada con especialistas y autoridades municipales no encontró una relación directa con el recale de sargazo. Los estudios continúan para precisar el origen del fenómeno. 

El aumento de la temperatura del mar redujo el oxígeno disponible para los peces

El agua necesita contener oxígeno para sostener la vida de peces, crustáceos y otros organismos. Ese oxígeno no permanece en la misma cantidad durante todo el año: cambia de acuerdo con la temperatura, la salinidad, el movimiento de las corrientes y la actividad biológica.

Cuando el agua se calienta, disminuye su capacidad para conservar oxígeno disuelto. El Servicio Geológico de Estados Unidos explica que el agua cálida contiene menos oxígeno que el agua fría, una condición que puede dificultar la respiración de los peces durante los meses con temperaturas elevadas.

Una modificación térmica también puede elevar la demanda de oxígeno de los organismos. Los peces necesitan más energía para mantener sus funciones, mientras bacterias, algas y materia orgánica continúan consumiendo el oxígeno presente. Si la circulación del agua no permite una recuperación suficiente, algunas especies pueden desplazarse hacia zonas menos profundas o quedar concentradas en espacios con condiciones desfavorables.

Los primeros análisis difundidos sobre Puerto Morelos mencionaron una posible condición anóxica o con concentraciones muy bajas de oxígeno. También se reportó agua superficial turbia en el área donde aparecieron los peces. Estos indicios ayudan a comprender el episodio, aunque no sustituyen las mediciones completas de temperatura, salinidad, oxígeno, turbidez y pH. 

Mareas y corrientes modificaron las condiciones de la laguna arrecifal de Puerto Morelos

La temperatura no actúa de manera aislada. Las mareas, el viento y las corrientes determinan cuánto se mezcla el agua y con qué velocidad se renueva el oxígeno. Una circulación limitada puede mantener a un cardumen dentro de una zona donde la calidad del agua cambió en poco tiempo.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos señala que la temperatura, la salinidad, la profundidad, el oxígeno disuelto, la turbidez y el pH son indicadores utilizados para conocer las condiciones de un ecosistema costero. Las mareas y la entrada de agua dulce también modifican la composición física y química del entorno.

En una laguna arrecifal, estas variaciones pueden influir en la ubicación de las especies. Algunos peces buscan zonas con mayor movimiento de agua; otros permanecen cerca de la costa, donde una alteración térmica o una menor oxigenación puede afectarlos con mayor rapidez.

Monitoreo del agua ayudará a explicar la mortandad de peces en Puerto Morelos

El Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos forma parte de uno de los sistemas coralinos más importantes del Caribe. En sus aguas habitan corales, pastos marinos, mantarrayas y bancos de peces como sardinas, mojarras, pargos y chaacchis. También mantiene una relación estrecha con los humedales costeros que aportan agua dulce al sistema mediante infiltraciones y aperturas estacionales. 

Por esa conexión, una mortandad de peces no puede leerse únicamente desde la cantidad de ejemplares que llegan a la orilla. La temperatura por hora, la concentración de oxígeno, la dirección de las mareas, la salinidad y la distribución de las especies permiten conocer si ocurrió un episodio breve o una modificación de mayor duración.

La explicación preliminar separa este hecho del sargazo y lo coloca dentro de la dinámica natural del mar. Esa conclusión adquiere mayor solidez cuando el monitoreo convierte las condiciones del agua en datos comprensibles y comparables. En una zona arrecifal, observar los cambios antes de que lleguen a la playa permite entender mejor la relación entre clima, mareas y vida marina.

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