Cinco zonas de Chetumal concentran el proyecto de drenaje pluvial de 836 millones de pesos con el que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) plantea aumentar la capacidad para captar y desalojar agua durante lluvias intensas. Los puntos definidos en el proyecto ejecutivo son 4 de Marzo, avenida San Salvador, Tomás Aznar, Dos Aguadas-Arboledas y Nachán Ka’an.
El proyecto ya está terminado y fue enviado para revisión federal. Antes de convertirse en obras, requiere la validación técnica de la Conagua y posteriormente la autorización presupuestal correspondiente. La cifra de 836 millones, por tanto, describe el costo proyectado del sistema completo, no recursos que ya estén en construcción.
Lo relevante para quienes viven en la capital está en el territorio: los cinco colectores no se plantean como una sola obra concentrada, sino como intervenciones en sectores que han registrado acumulaciones importantes de agua.
De 4 de Marzo a Nachán Ka’an, los cinco puntos del proyecto
El primer punto está al final de la avenida 4 de Marzo. Esa vialidad aparece de manera recurrente entre las zonas afectadas durante lluvias fuertes: registros anteriores ubican acumulaciones en cruces como 4 de Marzo con Chablé y con Bugambilias.
El segundo colector se proyecta en avenida San Salvador. El cruce de San Salvador con Morelos también ha figurado entre los puntos donde las precipitaciones han obligado a extremar precauciones por acumulación de agua.
El tercer eje es Tomás Aznar, particularmente una zona de la ciudad donde el agua ha generado afectaciones repetidas alrededor de avenida Constituyentes. En 2025 se construyeron ahí pozos de absorción y drenaje pluvial; meses después, episodios de lluvia volvieron a colocar ese cruce entre los puntos con acumulaciones.
Más hacia Arboledas y Proterritorio, CAPA identifica otro colector alrededor de Dos Aguadas. Esa referencia coincide con un sector documentado durante años por problemas pluviales. Estudios de la Universidad Autónoma de Quintana Roo han registrado inundaciones en Dos Aguadas con 10 de Abril, mientras que en 2025 se ampliaron captadores, rejillas, pozos de absorción y canales en el entorno de Dos Aguadas, Chicozapote, Centenario y Belice.
El quinto punto es Nachán Ka’an, otro sector que ya aparecía dentro de los diagnósticos previos sobre las cuencas urbanas que requieren mayor capacidad de desalojo pluvial.
El mapa cambió al pasar del diagnóstico al proyecto ejecutivo
La ubicación actual también permite observar cómo evolucionó la propuesta. En octubre de 2025, el estudio preliminar hablaba de cinco colectores identificados como Nachán Ka’an, Casitas, Arboledas, Maxuxac y Payo Obispo, con una estimación superior a 500 millones de pesos. El estudio había analizado nueve puntos críticos de anegación y costó alrededor de 7.4 millones de pesos.
Un año después, el proyecto ejecutivo presentado por CAPA ubica las intervenciones en 4 de Marzo, San Salvador, Tomás Aznar, Dos Aguadas-Arboledas y Nachán Ka’an, mientras la inversión estimada subió a 836 millones de pesos.
Ese recorrido territorial explica la dimensión de la propuesta: no se trata únicamente de aumentar tuberías, sino de intervenir cinco puntos diferentes de la cuenca urbana para conducir el agua que hoy se concentra en calles y sectores habitacionales durante las lluvias.
La siguiente etapa será federal. Con la validación de Conagua podrá continuar la gestión presupuestal ante Hacienda; sólo después vendrían los procedimientos necesarios para llevar esos cinco puntos del plano a la construcción.





