Con 404 casos confirmados de dengue en Quintana Roo al corte de la semana epidemiológica 40, el trabajo en las zonas con transmisión no consiste únicamente en pasar una camioneta fumigando. La estrategia combina nebulización contra mosquitos adultos, control de larvas, eliminación de recipientes donde se reproduce el Aedes aegypti y vigilancia para dirigir las brigadas hacia las áreas con mayor presencia del vector.
Del acumulado estatal, 271 casos corresponden a dengue no grave, 124 presentan signos de alarma y nueve están clasificados como graves. Frente a ese escenario, la Secretaría de Salud de Quintana Roo mantiene intervenciones semanales en los 11 municipios y reporta entre 230 y 290 colonias y comunidades atendidas cada semana.
La diferencia entre cada acción importa porque atacan momentos distintos del ciclo del mosquito. La nebulización reduce ejemplares adultos; el control larvario actúa antes de que puedan volar; y eliminar criaderos corta el lugar donde huevos y larvas continúan reproduciéndose.
La nebulización combate al mosquito adulto, no al criadero
Las unidades de nebulización dispersan insecticida en pequeñas gotas para entrar en contacto con mosquitos adultos. En Quintana Roo, estos recorridos se realizan habitualmente entre las 18:00 y 22:00 horas, y las rutas se concentran principalmente en zonas identificadas con mayor vulnerabilidad epidemiológica.
Su utilidad es reducir rápidamente la cantidad de mosquitos adultos capaces de transmitir dengue, pero el efecto no elimina huevos ni larvas dentro de cubetas, tinacos, floreros, llantas o cualquier recipiente que mantenga agua. Por esa razón, las guías sanitarias establecen que la nebulización debe acompañarse de acciones contra criaderos y fases inmaduras del mosquito.
Eso explica por qué una colonia puede recibir nebulización y volver a presentar mosquitos pocos días después si continúan existiendo recipientes con agua donde completa su ciclo reproductivo.
El control larvario entra directamente a los depósitos de agua
El control larvario busca impedir que el mosquito llegue a la etapa adulta. Las brigadas inspeccionan recipientes que almacenan agua y pueden aplicar productos larvicidas en aquellos depósitos que por su función no pueden vaciarse con facilidad. Registros de acciones de vectores en Quintana Roo incluyen aplicación de abate, descacharrización y eliminación de criaderos en áreas con índices elevados de mosquitos.
La estrategia nacional da prioridad también al control físico: eliminar el recipiente, vaciarlo, protegerlo o impedir que acumule agua. Esa intervención resulta especialmente importante porque el Aedes aegypti se reproduce alrededor de viviendas, escuelas y espacios de uso cotidiano.
Aquí entra la participación de cada domicilio. La recomendación sanitaria sigue una secuencia sencilla: lavar, tapar, voltear y tirar. Tinacos y depósitos que conservan agua deben permanecer cubiertos; cubetas, macetas u objetos sin uso deben colocarse de manera que no almacenen lluvia; y llantas, botellas o cacharros capaces de retener agua deben retirarse.
Las brigadas necesitan saber dónde está aumentando el mosquito
El tercer componente es la vigilancia epidemiológica y entomológica. Las acciones no se distribuyen sólo por calendario: la presencia de casos y los indicadores de mosquitos ayudan a identificar zonas prioritarias. El Plan Nacional contra el Dengue contempla vigilancia mediante ovitrampas y monitoreo de la densidad del vector para orientar intervenciones hacia áreas de mayor actividad.
En Quintana Roo, el personal de Vectores realiza además visitas a viviendas, escuelas y espacios públicos para control larvario, identificación de zonas con presencia del mosquito y eliminación de criaderos.
Así funciona la intervención completa: la nebulización reduce mosquitos adultos, el control larvario impide que nuevas generaciones emerjan y la eliminación de criaderos retira el lugar donde comienza el ciclo. Con 404 casos confirmados, la diferencia entre esas acciones explica por qué combatir el dengue requiere trabajar tanto en las calles como dentro de patios y viviendas.




