Pedir un crédito para pagar el aguinaldo significa convertir una obligación laboral de diciembre en una deuda que la empresa terminará cubriendo durante los meses siguientes. Ese escenario es el que contempla alrededor del 35% de los empresarios afiliados a Skål México, según la estimación difundida esta semana por su vicepresidenta nacional, Maru Moreno, al hablar de la presión financiera que enfrenta parte del sector turístico de Quintana Roo.
El porcentaje no representa a todas las empresas turísticas del estado. Corresponde al grupo empresarial mencionado por Skål México y abarca negocios que evalúan recurrir a financiamiento para cubrir compromisos de cierre de año como aguinaldos, prestaciones, nómina y cajas de ahorro.
Para los trabajadores, el origen del dinero no modifica el derecho: la Ley Federal del Trabajo establece un aguinaldo mínimo equivalente a 15 días de salario, que debe entregarse antes del 20 de diciembre. Las dificultades económicas de una empresa tampoco permiten eliminar o reducir unilateralmente esta prestación.
El problema aparece cuando diciembre llega sin suficiente efectivo
El aguinaldo es previsible. Una empresa sabe desde comienzos del año que deberá pagarlo, pero necesita llegar a diciembre con efectivo suficiente para cubrirlo junto con nómina, proveedores, impuestos y demás gastos de operación.
La dimensión aumenta con la plantilla. Una empresa con 20 trabajadores debe reservar, como mínimo, el equivalente conjunto a 300 días de salario únicamente para aguinaldos; con 50 trabajadores, la obligación mínima suma el equivalente a 750 días de salario. El monto real depende del sueldo de cada empleado y puede ser superior cuando los contratos ofrecen prestaciones mayores a las establecidas por ley.
Cuando ese dinero no está disponible, financiar el pago permite cumplir en fecha, pero desplaza parte del costo hacia el futuro. La empresa recibe liquidez para diciembre y después deberá devolver el capital bajo las condiciones del crédito contratado.
Ahí se encuentra la segunda capa del dato reportado por Skål: endeudarse para pagar aguinaldos no significa que la prestación se vuelva opcional, sino que algunos negocios estarían buscando recursos externos para poder cubrir una obligación que permanece intacta.
Más clientes no siempre significan más liquidez
Maru Moreno relacionó este escenario con el incremento de costos operativos y la presión sobre los márgenes de los negocios turísticos. También señaló que reducir tarifas para atraer clientes puede aumentar la ocupación sin necesariamente producir una mejora equivalente en los ingresos disponibles para cubrir gastos.
Ese punto ayuda a explicar por qué una empresa puede seguir operando, recibir turistas e incluso elevar su ocupación y al mismo tiempo enfrentar dificultades de caja. El volumen de clientes sólo es una parte de la ecuación: también cuentan el precio cobrado, la nómina, insumos, servicios, cargas financieras y demás costos necesarios para mantener abierto el negocio.
La dirigente empresarial también puso como referencia la presencia de locales desocupados en la Quinta Avenida de Playa del Carmen y describió presión financiera tanto en Cancún como en otros destinos del Caribe Mexicano.
El dato del 35% debe leerse dentro de ese universo específico de afiliados. Su importancia está en el mecanismo que revela: empresas turísticas que, al acercarse diciembre, contemplan utilizar deuda para disponer del efectivo necesario y cumplir compromisos laborales de fin de año.
Para una persona trabajadora, la fecha permanece igual: el aguinaldo debe pagarse antes del 20 de diciembre. Para el negocio que no logró reunir ese dinero durante el año, el cierre de 2026 puede comenzar con un crédito y continuar en 2027 con su pago.





