Sacarlos del delfinario parece la salida más evidente. Pero para tres de los nueve delfines de Dolphin Connection Cancún, moverlos podría representar un peligro adicional.
Su salud ha convertido la reubicación en una decisión que necesita algo más que encontrar otro lugar.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó el 1 de octubre de 2026 que tres ejemplares difícilmente serán candidatos a un traslado debido al riesgo asociado con su estado de salud. Para los otros seis, una eventual reubicación continúa bajo evaluación especializada.
El grupo está integrado por Solei, Oceanía, Diego, Apolo, Flex, Satu, Squalo, Salomón y Mincho, de la especie Tursiops aduncus. Permanecen en las instalaciones de Dolphin Connection Cancún, anteriormente Dolphinaris Cancún, donde Profepa mantiene asegurados a los animales y abierto un procedimiento administrativo.
Nueve delfines enfermos, con necesidades distintas
El estado de salud del grupo impide tratarlo como si todos estuvieran en las mismas condiciones. La autoridad ambiental reporta afectaciones oculares, lesiones y alteraciones en la lengua y mucosa oral, desgaste dental y otros padecimientos crónicos que requieren seguimiento individual.
Dos evaluaciones médicas revisadas por Mongabay Latam permiten observar esas diferencias. Mincho presenta un carcinoma de células escamosas que afecta alrededor del 70% de su lengua. Oceanía y Solei también aparecen entre los casos más delicados por padecimientos que comprometen distintos sistemas de su organismo.
Los informes describen abrasión dental crónica grave y pérdida parcial de la aleta caudal en Diego; una úlcera en la lengua y desgaste dental severo en Satu; y lesiones oculares y ulceración lingual en Salomón.
En Apolo y Flex se ha documentado inflamación de la córnea, mientras Squalo presenta problemas corneales crónicos, desgaste dental y erosiones cutáneas.
Estos diagnósticos corresponden a evaluaciones previas. El comunicado del 1 de octubre no identifica por nombre a los tres ejemplares que difícilmente podrían trasladarse. Por ello, no puede asumirse que sean determinados individuos únicamente a partir de su historial médico.
Seis podrían ser reubicados, pero todavía necesitan evaluación
Para los otros seis delfines, la posibilidad de salir del recinto sigue abierta. No significa que el traslado esté autorizado ni que exista una decisión definitiva sobre su destino.

Profepa establece que antes se requiere una evaluación clínica actualizada, parámetros sanguíneos y de estabilidad adecuados y una cuarentena rigurosa que evite riesgos para los animales trasladados y para los ejemplares que eventualmente los reciban.
La dependencia también considera su evolución médica, conductual y social, así como los vínculos entre los propios delfines. La evaluación debe determinar qué movimiento puede realizarse sin agravar su condición y bajo qué circunstancias.
Óscar Rébora ha reportado seguimiento con Profepa
La Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo (SEMA) también ha informado de su participación en el seguimiento del caso.
El 12 de agosto de 2026, su titular, Óscar Rébora Aguilera, declaró que se habían revisado posibles sitios de traslado y trabajado con organizaciones no gubernamentales para buscar una solución.
En esa declaración, recogida por Uno TV, el funcionario explicó que correspondía a Profepa precisar las condiciones y el destino de un eventual movimiento, conforme a las medidas establecidas dentro del procedimiento.
El 7 de septiembre, Rébora reiteró que el Gobierno de Quintana Roo mantenía comunicación y seguimiento con las autoridades federales. Señaló que cualquier reubicación debía considerar las enfermedades, edad, comportamiento y capacidad de adaptación de cada ejemplar, además de su convivencia con otros animales.
Son antecedentes del acompañamiento estatal. La actualización médica del 1 de octubre fue emitida por Profepa, que mantiene a los ejemplares bajo aseguramiento y conduce el procedimiento sobre su eventual reubicación.
Mejoró el agua; la atención médica sigue siendo necesaria
Desde la clausura temporal del recinto en octubre de 2025, Profepa reporta mejoras en el sistema de soporte de vida para incrementar la recirculación del agua, mayor limpieza y claridad en los estanques y cumplimiento de los parámetros de calidad.
Los análisis más recientes tampoco detectaron los agentes patógenos encontrados anteriormente.
La mejora del entorno no equivale a la recuperación de los animales. Los nueve continúan con padecimientos que requieren seguimiento y valoración diferenciada.
La revisión de sus condiciones debe mantenerse mientras se decide qué alternativa resulta viable para cada uno.
Las funciones dentro del caso son distintas: la autoridad federal conduce el expediente y evalúa el traslado; SEMA ha reportado coordinación y seguimiento. Según los pronunciamientos oficiales recogidos por Verificado, la empresa conserva la responsabilidad del cuidado de los ejemplares durante el procedimiento.
El pendiente es garantizar el bienestar de los nueve
Profepa advierte que las mejoras no eliminan los problemas que motivaron su intervención ni las posibles responsabilidades por los presuntos incumplimientos detectados. El procedimiento administrativo permanece abierto.
Las organizaciones defensoras de los animales han solicitado alternativas de reubicación y mejores condiciones para los delfines.
En agosto, Empty The Tanks México señaló que algunos no eran aptos para transportarse y que cualquier movimiento de los demás requería cuidado, al tiempo que insistió en la búsqueda de corrales marinos.
La evaluación clínica y la búsqueda de alternativas deben acompañarse de información verificable sobre la atención de los ejemplares. Su permanencia en el recinto necesita cuidados continuos; cualquier salida requiere condiciones que reduzcan el riesgo.
El futuro de estos nueve delfines exige responder dos necesidades: preparar una reubicación segura para quienes puedan soportarla y garantizar atención adecuada para quienes difícilmente serían candidatos a un traslado.
El criterio central debe ser su vida y bienestar, delfín por delfín.





