Hay adolescentes que están llegando a los registros de atención del Centro de Integración Juvenil (CIJ) de Cozumel con una historia de consumo que comenzó cuando apenas tenían 11 o 12 años.
El dato coloca el foco mucho antes de la preparatoria. Alcohol, tabaco y otras sustancias aparecen ya en edades correspondientes a los últimos años de primaria y el inicio de secundaria, de acuerdo con información proporcionada por Fabiola Ruiz Gallardo, responsable del CIJ en la isla.
La precisión estadística es indispensable: esos registros describen casos atendidos por el CIJ, no significan que todos los adolescentes de Cozumel estén comenzando a consumir a esas edades.
Los 11 años aparecen en los primeros registros de consumo
El CIJ ha identificado adolescentes de 11 y 12 años con antecedentes de consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y otras sustancias. Ruiz Gallardo relacionó estos inicios tempranos con una combinación de factores familiares y sociales, entre ellos conflictos en el hogar, supervisión insuficiente, presión del entorno y la normalización del consumo de alcohol y tabaco entre menores.
Como referencia nacional, el sistema epidemiológico de Centros de Integración Juvenil registró durante el primer semestre de 2025 que, entre las personas que acudieron por primera vez a tratamiento, la edad promedio de inicio fue de 14.7 años para alcohol, 15 años para tabaco y 16.8 años para drogas ilícitas. Son poblaciones y mediciones diferentes, por lo que esos promedios no pueden utilizarse como comparación directa con todos los adolescentes de Cozumel; sí permiten dimensionar lo temprano que resulta encontrar antecedentes desde los 11 años.
La propia metodología de CIJ explica por qué debe manejarse el dato con cuidado: su Reporte de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas se construye con entrevistas iniciales realizadas a personas que llegan por primera vez a solicitar tratamiento. No es una encuesta sobre toda la población.
Marihuana, alcohol y tabaco encabezan los casos atendidos
Entre los registros divulgados por CIJ Cozumel, la marihuana aparece en 58.5% de los casos atendidos, las bebidas alcohólicas en 56.6% y el tabaco en 39.6%.
Eso no significa que 58.5% de los jóvenes de Cozumel consuman marihuana. El porcentaje corresponde únicamente al universo de personas atendidas por el centro y puede incluir casos donde una misma persona haya utilizado más de una sustancia.
Esa diferencia cambia por completo la lectura. Los datos del CIJ sirven para conocer qué sustancias aparecen entre quienes llegan a atención especializada, pero no para calcular la prevalencia general entre niñas, niños y adolescentes de la isla.
Durante julio y agosto, también se reportó un aumento estimado de 30% en el consumo de alcohol entre personas de 10 a 19 años dentro de la información difundida localmente. Esa cifra debe mantenerse vinculada a los registros y estimaciones de atención citados por el organismo, no proyectarse automáticamente a toda la población juvenil de Cozumel.
La prevención empieza antes de la adolescencia media
El dato de los 11 años mueve el momento de intervención.
Esperar hasta los 15 o 16 para comenzar a hablar de consumo puede llegar tarde para algunos casos que ya están apareciendo en servicios especializados. El CIJ mantiene actividades preventivas en escuelas, centros de trabajo y otros espacios comunitarios, además de servicios de tratamiento para personas con consumo de sustancias y sus familias.
Para Cozumel, la lectura más precisa no está en convertir los porcentajes clínicos en una estadística general, sino en observar la edad: hay menores que están entrando en contacto con alcohol, tabaco y otras sustancias antes de llegar a la mitad de la adolescencia.





