Hace tres meses, Jorge Sanén Cervantes trazó una línea dentro de Morena: los integrantes del Consejo Estatal debían mantenerse al margen de cualquier respaldo a quienes competían por encabezar la coordinación política rumbo a 2027.
“No se vale”, respondió entonces cuando le preguntaron si un consejero podía apoyar a un aspirante a título personal. El mensaje alcanzaba a los 40 integrantes del Consejo Estatal y del Comité Ejecutivo: mientras estuviera abierto el proceso, la conducción partidista debía conservar imparcialidad.
Ahora esa etapa terminó.
Con Eugenio “Gino” Segura ya designado coordinador estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, Sanén hizo público su respaldo y llamó a los demás participantes a integrarse alrededor de la nueva conducción.
El dato importante no es solamente el respaldo. Es quién lo emite y desde cuántos espacios lo hace.
Sanén ya no habla desde un solo cargo
Jorge Sanén es presidente del Consejo Estatal de Morena, pero también coordinador del Grupo Legislativo del partido en la XVIII Legislatura. Desde principios de septiembre encabeza además la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso de Quintana Roo, posición desde la que participa en la coordinación entre todas las fuerzas representadas en el Legislativo.
Eso convierte su mensaje en algo más que una adhesión individual.
Durante el proceso interno, su papel partidista estaba asociado a garantizar condiciones de neutralidad. Con la definición concluida, esos mismos espacios entran en una fase diferente: acompañar la reorganización de Morena después de una competencia que reunió cinco perfiles con estructuras propias.
Segura fue presentado el 15 de septiembre como coordinador estatal después del proceso de encuestas en el que participaron también Rafael Marín, Marybel Villegas, Ana Paty Peralta y Alexa Murguía. La coordinación no constituye por sí misma una candidatura electoral, pero coloca a Segura al frente de las tareas territoriales y organizativas del movimiento.
La fotografía reunió partido, Congreso y aliado electoral
La rueda de prensa posterior a la designación reunió a Johana Acosta, presidenta estatal de Morena; Jorge Sanén, presidente del Consejo; Renán Sánchez Tajonar, dirigente estatal del Partido Verde, y al propio Segura.
Cada uno representa una pieza distinta: estructura partidista, consejo político, operación legislativa y alianza electoral.
El Partido Verde, por medio de Sánchez Tajonar, reiteró públicamente su intención de mantener la coalición con Morena rumbo al siguiente proceso electoral. Segura, por su parte, anunció reuniones con los liderazgos que participaron en la competencia interna y nuevos recorridos por los 11 municipios de Quintana Roo.
La secuencia muestra un cambio concreto: Morena pasó de una etapa en la que sus dirigentes debían contener preferencias internas a otra en la que la prioridad declarada es concentrar estructuras alrededor de una conducción definida.
La siguiente fase ocurre dentro de las estructuras

El proceso que comenzó en junio distribuyó temporalmente la atención entre cinco aspirantes. La decisión de septiembre modifica esa arquitectura.
Sanén mantiene el Consejo Estatal y la coordinación legislativa; Johana Acosta continúa encabezando el Comité Ejecutivo Estatal; el Verde ratifica su participación en la alianza, y Gino Segura asume la conducción política derivada del proceso interno.
Por eso, el mensaje de “unidad” tiene una dimensión más concreta que el discurso partidista: empieza a ordenar quién coordina cada espacio después de la competencia.
En junio, la regla era no tomar partido.
En septiembre, con una definición formal sobre la mesa, el movimiento comienza a mostrar cómo esos mismos órganos se acomodan alrededor de una sola conducción rumbo al siguiente ciclo electoral de Quintana Roo.





