El operativo que modificó durante horas la dinámica de Subteniente López y la frontera México-Belice comenzó por la búsqueda de un militar con una función directamente vinculada al control fronterizo.
Se trata de José Luis Islas Suárez, de 30 años, identificado en los primeros reportes como elemento activo de la Secretaría de la Defensa Nacional, comisionado a la Guardia Nacional y asignado a labores en la Aduana Chactemal, en Othón P. Blanco.
Aunque inicialmente fue reportado como desaparecido desde la noche del jueves 10 de septiembre, la historia tuvo una actualización importante: fue localizado con vida el viernes 11. La ficha de búsqueda difundida durante el operativo fue posteriormente actualizada con la leyenda de localizado. Hasta ahora no se han hecho públicas las circunstancias completas de su ausencia ni las condiciones exactas en las que fue encontrado.
Su puesto estaba ligado a uno de los filtros fronterizos de Othón P. Blanco
La adscripción de Islas Suárez ayuda a entender la magnitud del despliegue.
La Sección Aduanera de Subteniente López II “Chactemal” forma parte de la Aduana de Subteniente López y se encuentra dentro del municipio de Othón P. Blanco. Un acuerdo publicado en septiembre de 2026 por la autoridad federal mantiene a Chactemal como una de las secciones dependientes de esa aduana, junto con la correspondiente al Aeropuerto Internacional de Chetumal.
El punto tiene funciones de importación y exportación, por lo que forma parte del engranaje cotidiano del movimiento de mercancías entre México y Belice. La normatividad aduanera federal establece horarios específicos para esas operaciones y reconoce formalmente a Chactemal dentro de la estructura aduanera del sur de Quintana Roo.
Islas Suárez no era, por tanto, un militar localizado circunstancialmente en la zona: prestaba servicio dentro del dispositivo fronterizo.

La desaparición activó un despliegue alrededor de Subteniente López
Los primeros reportes situaron la pérdida de contacto durante la noche del jueves en Subteniente López. Versiones preliminares hablaron de una posible privación de la libertad y del posterior retiro de su vehículo, pero esas circunstancias permanecieron bajo investigación y no deben presentarse como una reconstrucción definitiva.
La búsqueda reunió a personal de Sedena, Guardia Nacional, Marina y corporaciones de seguridad, además de binomios caninos. Los recorridos se extendieron por la comunidad, caminos cercanos y sectores de la ribera del Río Hondo, en la franja fronteriza con Belice.
La presencia operativa también modificó temporalmente la actividad habitual de la zona y el tránsito vinculado al cruce fronterizo.
Fue localizado con vida, pero el expediente no está cerrado
La localización con vida cambió el centro de la historia. Ya no se trata únicamente de encontrar a un militar desaparecido, sino de establecer qué ocurrió entre la noche del jueves y su localización del viernes.
La información disponible confirma su identidad, edad, adscripción y lugar de servicio. No confirma públicamente, hasta ahora, quién intervino en su desaparición, el motivo ni una relación comprobada con actividades ilícitas en la frontera.
Esa distinción importa porque alrededor del caso circularon versiones sobre posibles disputas vinculadas al movimiento de mercancías. Sin una conclusión oficial, esas hipótesis no pueden convertirse en hechos.
Lo verificable es más concreto: José Luis Islas Suárez estaba integrado al dispositivo de seguridad y control de la Aduana Chactemal, desapareció en Subteniente López, su búsqueda movilizó una zona estratégica de Othón P. Blanco y fue posteriormente localizado con vida.





