El edificio que durante décadas funcionó como uno de los principales referentes de atención médica de Cancún ya comenzó a desaparecer, pero el dato relevante no está en la maquinaria que hoy derriba sus muros.
Está en lo que ocupará ese terreno después.
En la Supermanzana 65 se proyecta construir un Hospital Materno Infantil del IMSS-Bienestar, diseñado específicamente para atender a mujeres embarazadas, recién nacidos, niñas y niños. La inversión prevista ronda los 640 millones de pesos entre construcción y equipamiento.
La información disponible permite dibujar ya buena parte del futuro hospital: 104 camas, siete consultorios, tres quirófanos y áreas de alta especialidad neonatal y materna.
104 camas y atención desde el embarazo hasta pediatría
El proyecto contempla 40 camas censables y 64 no censables, de acuerdo con información atribuida al secretario estatal de Salud, Flavio Carlos Rosado.
La diferencia importa porque no todas las camas de un hospital cumplen la misma función. Las censables corresponden a hospitalización formal; las no censables pueden formar parte de áreas como recuperación, observación, urgencias o cuidados especializados.
El nuevo Hospital Materno Infantil de Cancún incluirá servicios de ginecología, obstetricia, perinatología, neonatología, pediatría y urgencias, además de unidades de cuidados intensivos neonatales y cuidados intermedios neonatales.
Eso significa que el modelo no estará centrado únicamente en partos. La atención abarcará desde embarazos que requieren seguimiento especializado hasta recién nacidos que necesiten vigilancia intensiva y pacientes pediátricos.

Tres quirófanos y diagnóstico dentro del mismo complejo
La infraestructura proyectada también contempla tres quirófanos y siete consultorios, además de laboratorio, patología y áreas de diagnóstico.
En imagenología se prevé una sala de rayos X con fluoroscopia, dos equipos portátiles de rayos X y dos ultrasonidos, equipamiento especialmente relevante para atención materna, neonatal y pediátrica.
El tamaño del proyecto responde también al volumen de nacimientos registrado en Benito Juárez. Datos citados durante la presentación ubican entre 27 y 40 nacimientos diarios en el municipio.
Esa cifra ayuda a entender por qué el predio no será reutilizado como un hospital general convencional, sino como una unidad con especialización materna e infantil.
La demolición terminará en noviembre
El antiguo inmueble permanecía fuera de operación hospitalaria desde 2017. Los trabajos de demolición están programados entre el 21 de septiembre y el 14 de noviembre de 2026, mientras el inicio del nuevo proyecto está previsto para este mismo año.
Por ahora no existe en las fuentes públicas consultadas una fecha definitiva de apertura del nuevo hospital, por lo que no sería preciso anticipar cuándo comenzará a recibir pacientes.
Lo que sí está definido es el cambio de escala del terreno: donde funcionó el antiguo Hospital General se prepara una unidad con más de 100 camas, cirugía, cuidados neonatales, diagnóstico y atención especializada para mujeres y población infantil.
La demolición es apenas la primera etapa visible. La transformación real será convertir uno de los inmuebles médicos históricos de Cancún en un hospital especializado en embarazo, nacimiento y atención pediátrica.





