Así es como restaurantes de Cancún reducen jornadas antes que recortar sus plantillas

Trabajadores de restaurante en Cancún durante una jornada de servicio reducida.

Para un trabajador de restaurante en Cancún, un “día solidario” puede traducirse en algo muy concreto: conservar su puesto, pero dejar de laborar —y de recibir el pago correspondiente a esa jornada— como parte de un ajuste temporal ante la caída de actividad. La medida ha ganado presencia entre establecimientos afiliados a Canirac Cancún y Puerto Morelos, donde cerca de la mitad ha recurrido a este tipo de acuerdos, reducción de turnos u otras modificaciones para sostener sus plantillas.

El ajuste ocurre en un año en el que los restaurantes han operado entre 40 y 60% de su capacidad, incluso durante periodos en los que tradicionalmente aumenta la llegada de comensales. Frente a mesas vacías y jornadas con menor movimiento, algunos negocios han preferido trabajar con menos turnos y personal mínimo antes que eliminar puestos de manera definitiva.

Un día menos de trabajo también significa un ingreso menor

El término día solidario no aparece como una figura específica en la Ley Federal del Trabajo. En la práctica local descrita por el sector restaurantero, se utiliza para nombrar acuerdos en los que una persona deja de acudir uno o más días durante periodos de baja actividad, con el objetivo de reducir el costo de operación y conservar la relación laboral.

Para el trabajador, la diferencia frente a un descanso ordinario es importante. El salario es la retribución por el trabajo realizado y la legislación permite pactar esquemas por unidad de tiempo bajo determinadas condiciones; también establece protección frente a reducciones salariales y a la renuncia de salarios ya generados.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Quintana Roo explicó en junio que estos días no están contemplados expresamente en la legislación laboral y distinguió entre los acuerdos aceptados por ambas partes y su aplicación unilateral. Cuando una empresa envía al trabajador a casa sin goce de sueldo sin su consentimiento, la autoridad señaló que puede solicitar intervención laboral

Eso convierte al consentimiento en un elemento central: el llamado día solidario funciona en el sector como una salida negociada para reducir temporalmente jornadas, pero no equivale por sí mismo a una facultad del empleador para descontar días de manera unilateral.

Vacaciones, menos turnos y plantilla mínima no son lo mismo

Los restaurantes también están recurriendo a otras fórmulas. Perla Flores Navarro, presidenta de Canirac en la zona, explicó que algunos establecimientos pasaron de operar dos o tres turnos a mantener solamente uno y concentraron sus equipos en funciones indispensables como cocina, ayudantes, meseros y caja. Otros colaboradores optaron por tomar vacaciones durante septiembre y octubre.

Para el trabajador, cada alternativa tiene un efecto distinto. Las vacaciones son pagadas y forman parte de los derechos laborales; la Ley Federal del Trabajo establece además una prima vacacional mínima de 25%. Un día solidario sin goce de sueldo, en cambio, impacta directamente el ingreso de esa jornada.

La reducción de horarios sigue la misma lógica empresarial de conservar personal especializado mientras baja la demanda, pero su efecto depende de cómo esté contratado y remunerado cada trabajador. Por eso, detrás del término “solidario” hay una consecuencia cotidiana: menos días o menos horas disponibles para generar ingreso a cambio de mantener el vínculo laboral.

Canirac prevé una recuperación de actividad con las reservaciones de noviembre y diciembre. Mientras llega ese repunte, el ajuste que vive parte de los restaurantes de Cancún y Puerto Morelos se está absorbiendo también desde las jornadas de quienes sirven las mesas, trabajan en cocina y mantienen abiertos los establecimientos.

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