Tres ataques armados ocurridos en poco más de una hora conectaron la noche del 7 de octubre tres puntos distintos de Cancún: Paseos del Mar, la Región 235 y Villas Otoch Paraíso. El saldo confirmado en la cobertura de los hechos fue de un hombre muerto, otro herido y un tercer conductor que logró escapar, dentro de una secuencia en la que las víctimas estaban vinculadas con el servicio de mototaxis.
La coincidencia temporal y el perfil de los atacados colocaron bajo investigación una posible relación entre los episodios. La línea que aparece alrededor del caso apunta a conflictos entre grupos de mototaxistas, especialmente porque el primer lesionado, identificado como Rodrigo R., había sido señalado como representante de Estrella Blanca del Caribe y existían antecedentes recientes de disputas y denuncias dentro del sector. Esa hipótesis forma parte de la investigación y no equivale a una causa judicialmente acreditada para los tres ataques.
El primer ataque ocurrió en Paseos del Mar
La secuencia comenzó alrededor de las 20:00 horas en la Supermanzana 251, en el fraccionamiento Paseos del Mar. Rodrigo R. fue atacado sobre la avenida Margaritas o calle Isla Margarita y recibió varios impactos de bala en tórax y abdomen. Fue trasladado con vida al Hospital General de Cancún.
El nombre de Rodrigo adquirió peso dentro de la investigación porque había sido identificado preliminarmente como dirigente o representante de Estrella Blanca del Caribe. Reportes difundidos este jueves señalan además que horas antes habría realizado acusaciones públicas relacionadas con conflictos por espacios de operación dentro del transporte en mototaxi. Ese antecedente puede ayudar a explicar una de las líneas que rodean su agresión, pero no permite trasladar automáticamente el mismo móvil a los otros dos hechos.

De la Región 251 a la 235 y después a la 259
Mientras se atendía el primer ataque, otro conductor de mototaxi fue baleado en la calle 83 de la Supermanzana 235. En este segundo episodio la víctima murió y los primeros reportes describieron la huida del agresor a bordo de una motocicleta.
El tercer punto apareció después sobre la avenida Leona Vicario, en Villas Otoch Paraíso, Supermanzana 259. Allí los disparos fueron dirigidos contra otra unidad vinculada al servicio de mototaxi. El conductor consiguió retirarse y los proyectiles terminaron impactando también la fachada de un minisúper.
Lo que convierte los tres casos en una sola historia periodística no es únicamente que ocurrieran la misma noche, sino que se desplazaron por tres zonas distintas de Cancún y tuvieron como punto común al sector de los mototaxis.
El contexto de violencia en el sector precede a esa noche
La secuencia del 7 de octubre llegó después de semanas de tensión dentro del gremio. El 14 de septiembre, cientos de operadores se movilizaron hasta el Palacio Municipal de Cancún para denunciar amenazas, extorsiones, agresiones e incendios de unidades. Entre los participantes había integrantes de distintas organizaciones, que también llevaron vehículos quemados como parte de la protesta.
Ese antecedente coloca los tres ataques dentro de un contexto más amplio de violencia contra trabajadores del transporte, pero cada agresión requiere ser diferenciada. La evidencia conocida conecta con claridad el momento, el tipo de actividad de las víctimas y la cercanía temporal; la posible disputa entre agrupaciones sigue siendo una línea que debe sostenerse con las investigaciones correspondientes.
La noche dejó así una trayectoria concreta: Región 251, Región 235 y Región 259, tres ataques armados separados por pocos minutos y un mismo sector como denominador común. Ese patrón es el elemento que permitirá determinar si se trató de episodios independientes o de una sola cadena de agresiones.





