La volcadura de un autobús que trasladaba trabajadores hacia Grand Sirenis Riviera Maya dejó al menos tres personas muertas y decenas de lesionados la mañana de este miércoles 7 de octubre, sobre la carretera federal 307, en el tramo Felipe Carrillo Puerto–Tulum.
El accidente ocurrió alrededor de las 6:15 de la mañana, aproximadamente a 1.5 kilómetros del acceso al Aeropuerto Internacional de Tulum. La unidad salió de la carretera y terminó volcada entre la vegetación mientras trasladaba personal hacia la zona de la Riviera Maya.
¿Quiénes son los lesionados identificados?
Por Esto confirmó los nombres de cuatro trabajadores trasladados al Hospital General de Felipe Carrillo Puerto:
Jennifer María Yam Ceme, originaria de Tuzik; Ángel Eduardo Yeh Santos, de X-Hazil Sur; Gerardo Xequeb May, de la comunidad de Señor, y Luis Alfredo Can Hau, también de X-Hazil Sur.
El resto de los heridos fue distribuido entre hospitales y clínicas de Tulum y Playa del Carmen, incluidos centros médicos privados debido a la cantidad de personas que requirieron atención. Esta dispersión provocó que familiares comenzaran a buscar en distintos hospitales información sobre sus parientes.
Los primeros reportes médicos citados por medios locales hablan de más de ocho personas con lesiones de consideración, entre ellas heridas cortantes y posibles fracturas.
¿Quiénes son las tres personas que murieron?
Las identidades de los tres trabajadores fallecidos todavía no han sido difundidas. Los primeros reportes señalan que las víctimas quedaron atrapadas debajo de la pesada unidad después de la volcadura.
Buena parte de los pasajeros serían habitantes de Felipe Carrillo Puerto y comunidades de la zona maya, entre ellas Señor, X-Hazil Sur y Tuzik. Una de las primeras coberturas incluso señala que el autobús provenía de Señor antes de continuar hacia el complejo hotelero.
¿Qué se sabe del autobús y del accidente?
Existe además un punto que todavía debe aclararse. Diario Cambio 22 identifica el autobús como una unidad de la empresa Lipu, mientras Por Esto lo refiere como transporte utilizado por trabajadores de Grand Sirenis. Hasta ahora no se ha precisado públicamente cuál era la relación contractual entre la transportista y el complejo hotelero.
Sobre la causa del accidente circula una versión preliminar según la cual el conductor habría dormitido al volante y perdido el control de la unidad. Sin embargo, esa hipótesis no ha sido establecida oficialmente y deberá ser determinada mediante los peritajes correspondientes.





