Un video grabado entre vestigios mayas colocó a Diana Xuluc Medina, funcionaria del Ayuntamiento de Bacalar, en el centro de una controversia que este martes 6 de octubre llegó hasta el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Xuluc ingresó acompañada de otras personas a un sitio arqueológico ubicado en la comunidad de Nuevo Jerusalén, un espacio que no se encuentra abierto al público. Después difundió imágenes y videos de la visita en sus redes sociales
El INAH confirmó posteriormente que no otorgó autorización para ese acceso y anunció que el Centro INAH Quintana Roo iniciará un procedimiento administrativo para determinar las circunstancias del ingreso y deslindar responsabilidades
¿Quién es Diana Xuluc y qué cargo ocupa en Bacalar?
Diana Xuluc Medina fue nombrada en octubre de 2024 al frente de la Coordinación de Juventud del Ayuntamiento de Bacalar para la administración municipal 2024-2027. Medios que han dado seguimiento al caso también la identifican como directora del área de Juventud.
Su nombre comenzó a circular fuera del ámbito político municipal después de que compartiera el recorrido por los vestigios mayas de Nuevo Jerusalén.
En la publicación original presentó el sitio como una pirámide maya de la comunidad y afirmó que había realizado la visita “con respeto y permiso”, acompañada por habitantes que fungieron como guías.
La controversia aumentó cuando la regidora de Bacalar Tania Casa Madrid acudió al Centro INAH Quintana Roo para solicitar formalmente que se aclarara si existía una autorización institucional para ingresar al lugar y realizar actividades dentro del sitio arqueológico.

Diana Xuluc asegura que pobladores le dieron permiso
Tras la respuesta del INAH, Xuluc sostuvo que habitantes de Nuevo Jerusalén la acompañaron durante todo el recorrido y que permanecieron aproximadamente 10 minutos únicamente en el área que les fue mostrada.
También afirmó que antes de difundir las imágenes consultó a las personas de la comunidad que los habían acompañado y negó que durante la visita hubieran realizado actos de vandalismo o alguna intervención física sobre los vestigios.
La funcionaria explicó que su intención era mostrar la riqueza cultural de las comunidades de Bacalar y generar interés en su conservación. También señaló que algunos elementos de humor incluidos en el video buscaban captar la atención en redes sociales.
Sin embargo, el permiso que Xuluc asegura haber recibido de pobladores no sustituye la autorización requerida por el INAH para acceder a un sitio arqueológico restringido.
¿Por qué el permiso de los pobladores no era suficiente?
El INAH estableció que cualquier acceso o actividad dentro de zonas y sitios arqueológicos requiere autorización expresa del instituto, y recordó a las autoridades municipales que deben seguir los procedimientos previstos para la protección del patrimonio cultural.
La institución cuenta además con un trámite específico para fotografía, filmación o videograbación en zonas arqueológicas bajo su custodia, incluso cuando se trata de sitios no abiertos al público. La autorización debe solicitarse previamente y se evalúa, entre otros factores, que la actividad no afecte la integridad del patrimonio.
El caso de Nuevo Jerusalén adquirió relevancia precisamente porque se trata de un espacio arqueológico sin apertura regular para visitantes.
Por ahora, el INAH no ha anunciado una sanción contra Diana Xuluc ni ha informado que los vestigios hayan sufrido daños. Lo confirmado es la apertura del procedimiento administrativo que deberá determinar qué ocurrió durante el ingreso y si existen responsabilidades.





