Antes de que su nombre apareciera ligado a una condena de ocho décadas, Hilda de la Cruz Hernández era conocida públicamente por otra historia.
Durante 2020 participó junto con familiares de trabajadores desaparecidos en movilizaciones relacionadas con la construcción del Hotel Planet Hollywood en Isla Blanca, donde su hermano Carlos Alfredo de la Cruz Hernández, de 28 años, había sido reportado como desaparecido. Archivos periodísticos de aquel año documentaron a Hilda exigiendo información sobre su paradero y participando en las protestas de las familias.
Ahora, seis años después, su nombre reaparece por un proceso completamente distinto. Un tribunal la sentenció a 80 años de prisión por secuestro agravado, junto con José Pablo de la Cruz Hernández y Eduardo Álvarez Duarte, por hechos cometidos en Cancún en febrero de 2021.
Carlos Alfredo desapareció mientras trabajaba en Isla Blanca
Carlos Alfredo de la Cruz Hernández desapareció en 2020 cuando trabajaba como albañil en la construcción de Planet Hollywood, en la zona de Isla Blanca. Su nombre apareció dentro de un grupo de trabajadores reportados como desaparecidos durante aquel periodo.
Las familias se organizaron, difundieron fotografías y realizaron movilizaciones para exigir información. Hilda se convirtió en una de las voces visibles de esa búsqueda. En diciembre de 2020, familiares de los trabajadores incluso realizaron una protesta frente al complejo hotelero.
Las investigaciones sobre aquellos trabajadores derivaron también en búsquedas en zonas cercanas y en el hallazgo de restos humanos. El caso de Carlos Alfredo, sin embargo, es independiente del proceso penal que años después terminaría con la sentencia contra Hilda. No existe información pública que permita vincular jurídicamente ambos expedientes.

El otro expediente comenzó en febrero de 2021
La causa que llevó a Hilda de la Cruz a recibir 80 años de prisión comenzó el 23 de febrero de 2021.
De acuerdo con la información difundida sobre la resolución judicial, una mujer acudió acompañada de su hijo a un domicilio de la avenida Chac Mool, en el fraccionamiento Niños Héroes de Cancún, para realizar un tratamiento para el cabello a una supuesta clienta. En el sitio se encontraban Hilda y José Pablo de la Cruz Hernández. Posteriormente llegaron otras personas armadas y ambas víctimas fueron privadas de su libertad.
Las víctimas fueron trasladadas a otro inmueble, donde permanecieron cautivas durante dos días mientras se exigían 50 mil pesos a un familiar para liberarlas.
Según la investigación presentada durante el juicio, al no recibir el dinero los responsables asesinaron al hijo e intentaron hacer lo mismo con la mujer. Ella consiguió pedir auxilio.
Después del juicio oral, el juez determinó la responsabilidad penal de Hilda de la Cruz Hernández, José Pablo de la Cruz Hernández y Eduardo Álvarez Duarte y fijó para cada uno una condena de 80 años de prisión, además de multa y reparación del daño moral y material.
Un mismo nombre en dos historias que no deben confundirse
El contraste explica por qué el nombre de Hilda de la Cruz volvió a generar atención pública.
En 2020 aparecía frente a cámaras y protestas tratando de localizar a un familiar. En 2026, una sentencia judicial la coloca como responsable de un secuestro agravado cometido en otro contexto y contra otras víctimas.
La coincidencia está únicamente en la persona.
El expediente de Carlos Alfredo de la Cruz Hernández pertenece a la historia de los trabajadores desaparecidos en Isla Blanca. La condena de Hilda corresponde al secuestro ocurrido en Cancún en 2021.
Separar ambos casos permite comprender el giro de su historia pública sin convertir dos investigaciones distintas en una sola.





