CANCÚN, Q. Roo, 21 de septiembre de 2026. — En el marco del Día Internacional del Artista Plástico, la creación cultural se consolida no solo como un ejercicio de búsqueda estética, sino como una herramienta imprescindible para la preservación de la identidad y la memoria colectiva. La efeméride rinde homenaje a quienes, mediante el pincel, el cincel, el barro y las técnicas mixtas, transforman la materia inerte en un testimonio perdurable que dialoga directamente con la historia.
¿Por qué se festeja un día como hoy el Día del Artista Plástico?
Cada 21 de septiembre se conmemora el Día del Artista Plástico a nivel internacional con el propósito de visibilizar, reivindicar y homenajear la labor creativa de quienes moldean el lenguaje visual en todo el mundo.
El origen de esta efeméride tiene dos grandes vertientes históricas y culturales:
1. Reconocimiento de la IAA y la UNESCO (2012): La Asociación Internacional del Arte (IAA, por sus siglas en inglés), entidad adscrita a la UNESCO, impulsó la oficialización de esta fecha para promover la conciencia sobre la actividad creativa mundial y defender los derechos y espacios de los creadores en la sociedad contemporánea.
2. Coincidencia con el Día Internacional de la Paz y el florecimiento creativo: La elección del 21 de septiembre no es casual. Coincide de manera simbólica con el Día Internacional de la Paz y, en el hemisferio sur, con la llegada de la primavera, estación históricamente vinculada al renacimiento, la luz y la floración de las ideas. De esta forma, la fecha resalta el poder del arte como un vehículo pacífico de entendimiento humano, diálogo intercultural y transformación social.
A diferencia de otras manifestaciones artísticas, la plástica posee una vocación de permanencia física. Frente a la inmediatez y volatilidad del entorno digital, la obra plástica exige una pausa reflexiva: un encuentro directo entre el espectador y la materia trabajada por la mano del creador.

Trazo, materia y territorio: El arte como archivo histórico y puentes de hermandad
Desde la trinchera analítica de Memoria Viva, la creación plástica es entendida como un archivo histórico latente. Los artistas y gestores no trabajan aislados de su circunstancia; son cronistas visuales de su tiempo y tejedores de lazos culturales entre naciones.
En geografías de alta intensidad cultural y natural como el Caribe mexicano, la producción plástica adquiere matices particulares y ejemplos vibrantes en sus propios creadores e instituciones:
- La crónica del instante y el dibujo en vivo: El maestro Jaime Villegas Saldaña, reconocido como el cronista visual de Cancún, ha demostrado cómo el trazo directo en el papel captura la energía de los escenarios, las artes escénicas y el pulso cultural de nuestra ciudad sin intermediaciones.
- El diálogo con la tierra y el material ancestral: La escultora y ceramista Martha Gerstein transforma la arcilla y el barro en un testimonio permanente que conecta la cosmovisión maya y la geografía del Sureste mexicano con una estética contemporánea de arraigo y memoria.
- La luz, el color y la poética del Caribe: El maestro Ricardo Castera del Razo ilustra cómo la vibración cromática, el muralismo y el trabajo tridimensional pueden tender puentes de hermandad entre la riqueza natural caribeña y la dimensión humana.
- Gestión, producción y puentes internacionales: La incansable labor de promotores como Paco Alzaga ha sido clave para tender puentes de intercambio plástico y hermanar la creación artística de la región con la de otros pueblos caribeños.
- Presencia y hermandad de creadores cubanos en México: Destaca el impacto cultural de destacados creadores cubanos como Alejandro Sainz y Jessica María Hernández, Alejandro Montesino, Lamothe, entre muchos más, cuyas obras y exposiciones en territorio mexicano han enriquecido el diálogo estético contemporáneo y reforzado la complicidad artística entre Cuba y México.
- Mecenazgo y rescate del patrimonio: La destacada trayectoria de Don Gastón Alegre López, promotor apasionado y defensor del arte, cuya labor ha sido pilar en el impulso a las artes plásticas, la difusión de la riqueza regional y el fortalecimiento de la infraestructura cultural en el Caribe mexicano.
- El respaldo de las instituciones culturales mexicanas: La labor conjunta de los institutos de cultura, galerías independientes, casas de la cultura y la red de bibliotecas públicas en Quintana Roo y México, que resguardan, difunden y ofrecen espacios dignos para que el arte plástico se encuentre cara a cara con la comunidad.
Valoración del oficio y compromiso cultural
Celebrar este día implica también reconocer el rigor técnico, la investigación constante y el esfuerzo de taller que respalda a cada pieza. La labor del artista plástico va más allá de la galería o el museo; impacta de forma directa en el espacio público, la ilustración editorial, la docencia y el desarrollo del tejido social.
En este 21 de septiembre, Memoria Viva rinde homenaje a las creadoras y creadores, gestores e instituciones que, con disciplina y sensibilidad, continúan construyendo el patrimonio cultural de nuestra región y del mundo, demostrando que el arte es, en última instancia, un puente indestructible de memoria y vida.





