Congreso de Quintana Roo plantea repartir en tres años su ajuste presupuestal

El Congreso plantea distribuir durante tres años la adaptación a su nuevo límite presupuestal.

El ajuste presupuestal que deberá enfrentar el Congreso de Quintana Roo no se plantea como un recorte concentrado en un solo ejercicio. La ruta expuesta por Jorge Sanén Cervantes, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, consiste en distribuirlo durante tres años, mientras la institución adapta su gasto al nuevo límite constitucional.

El punto de partida es considerable: para 2026, el Poder Legislativo tiene asignados 536 millones 378 mil 127 pesos. De ese monto, aproximadamente 69% corresponde a servicios personales, es decir, salarios y prestaciones de legisladores y trabajadores.

Eso coloca al calendario en el centro del ajuste: reducir el gasto sin concentrar toda la disminución sobre el rubro que absorbe cerca de siete de cada diez pesos.

El límite será 0.70% del presupuesto estatal

La reforma al artículo 67 de la Constitución de Quintana Roo establece que el presupuesto anual del Poder Legislativo no podrá exceder 0.70% del Presupuesto de Egresos del Estado.

Tomando como referencia las cifras de 2026, Sanén estimó que el Congreso tendría que pasar de 536 millones de pesos a alrededor de 378 millones, una diferencia cercana a 158 millones de pesos. Esa cantidad todavía no puede considerarse el monto definitivo del ajuste porque dependerá del tamaño que tenga el presupuesto estatal en los siguientes ejercicios.

La propia reforma federal prevé que las reducciones relacionadas con este nuevo esquema surtan efectos a partir de la legislatura subsecuente en cada entidad. El Congreso local ya trabaja en la planeación del presupuesto de 2027 con ese escenario como referencia.

Tres años para absorber el cambio

La propuesta explicada por Jorge Sanén consiste en avanzar progresivamente durante los próximos tres años, en lugar de aplicar toda la disminución en un solo ejercicio.

De acuerdo con el legislador, la primera decisión es no reducir de entrada los salarios ni el número de trabajadores. La revisión comenzaría en otros componentes del gasto y la reducción tendría que hacerse más visible durante la siguiente Legislatura, hasta alcanzar el porcentaje establecido.

La composición actual muestra el tamaño de ese reto financiero. Además del 69% destinado a servicios personales, alrededor de 14% del presupuesto se dirige a ayudas sociales, 12% a servicios generales y 4% a compras, según datos difundidos a partir del presupuesto 2026.

Es justamente en esos rubros donde tendrá que observarse cómo se construye la reducción si la intención es mantener intacta la base laboral.

El presupuesto estatal también moverá la cifra final

El límite de 0.70% funciona como proporción, no como una cantidad fija.

Eso significa que si el Presupuesto de Egresos de Quintana Roo aumenta en los próximos años, también crecerá en pesos el monto máximo que podrá ejercer el Congreso. Sanén ha señalado este factor como una vía que podría suavizar la diferencia entre el gasto actual y el nuevo techo.

Por eso, los 158 millones de pesos sirven hoy como referencia y no como una reducción cerrada.

El cambio presupuestal se medirá ejercicio por ejercicio. La primera señal concreta aparecerá en cómo quede diseñado el presupuesto legislativo de 2027 y, posteriormente, en qué partidas comiencen a reducirse para acercarse al límite constitucional.

El calendario planteado permite observar el proceso con una medida sencilla: cuánto baja cada año el gasto del Congreso y qué rubros absorben esa reducción sin trasladarla directamente a salarios y plantilla.

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