Otra vez corre el rumor: que Mara Lezama podría dejar la gubernatura antes de terminar su mandato para incorporarse al gabinete federal.
¿Es verdad? Hasta hoy, no hay confirmación. Y la propia gobernadora ha dicho que pretende terminar su gobierno.
Pero quizá estamos mirando la pregunta equivocada.
Porque en política los rumores también tienen beneficiarios. Y entonces la pregunta interesante no es solamente si Mara se va, sino: ¿a quién carajos le urge que se vaya?
Imaginen por un momento el tablero.
Una salida anticipada no sería simplemente cambiar de oficina Cancún por Ciudad de México. Alteraría de golpe el equilibrio político de Quintana Roo, abriría otra conversación sobre la gubernatura y obligaría a muchos que hoy esperan tranquilamente el 2027 a mover sus fichas antes de tiempo.
Por eso resulta interesante que la versión aparezca, desaparezca… y vuelva.
Puede ser solamente ruido. Puede ser fuego amigo. Puede ser una manera de medir reacciones. O simplemente uno de esos rumores que crecen porque todos quieren saber qué sigue.
Pero hay una pista mucho más divertida que perseguir el rumor:
miren quién lo empuja, quién lo niega, quién guarda silencio y, sobre todo, quién sonríe cuando escucha que Mara podría irse.
Porque quizá ahí no esté la verdad sobre Mara.
Pero sí puede estar la verdad sobre 2027.





